Resuelve que el tribunal en el cual se desarrollaba el proceso no tiene competencia en el caso

 23 abril, 2013

Guatemala. (AP). La Corte de Constitucionalidad anuló el juicio por genocidio contra el exdicador José Efraín Ríos Montt y su exjefe de inteligencia al resolver que el tribunal en el que se desarrollaba no tiene competencia en el caso.

La resolución de la máxima corte guatemalteca fue leída a periodistas por el vocero Martín Guzmán, quien indicó que el expediente debe retroceder varias etapas procesales y a la tutela de la jueza Carol Patricia Flores Polanco, cuya recusación en una etapa previa fue resuelta la semana pasada por la misma Corte de Constitucionalidad como improcedente.

Tras conocer el fallo a su favor, Flores Polanco ordenó anular el debate oral que desde hace un mes se desarrollaba contra Ríos Montt y su ex jefe de inteligencia José Rodríguez Sánchez, en el cual más de 100 testigos, sobrevivientes y expertos rindieron declaración en el estrado.

El juicio atrajo la atención mundial por ser el primer caso de genocidio conocido en un tribunal del país en que el delito había sido presuntamente perpetrado, pero también por la crudeza de los testimonios de los sobrevivientes y víctimas de las matanzas perpetradas por militares o sus colaboradores en la región ixil del altiplano occidental de Guatemala.

Horas antes de conocerse la resolución de la corte guatemalteca, las Naciones Unidas emitieron un comunicado en el que exigían la reanudación del juicio.

Ríos Montt y Rodríguez Sánchez están acusados de haber ordenado y tener conocimiento de las masacres, asesinatos y violaciones masivas ocurridas durante el gobierno de facto de Ríos Montt entre el 23 de marzo de 1982 y el 8 de agosto de 1983. El juicio se ha interrumpido ahora por un conflicto de competencias.

Un testigo protegido señaló en el juicio, que ahora deberá repetirse, al ahora presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina, como responsable de ordenar masacrar a campesinos cuando era parte de la Fuerza de Tarea Gumarcaj, que según la fiscalía es una de las responsable de las masacres. El presidente negó tal señalamiento.