10 septiembre

Seúl, Corea del Sur

Corea del Norte advirtió a Estados Unidos de que le infligiría "el mayor de los sufrimientos y de los dolores" si seguía instando a la ONU a endurecer las sanciones contra él, tras su sexto ensayo nuclear.

Kim Jong Un, presidente del Partido del Trabajo de Corea y líder supremo de la República Popular Democrática de Corea y Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Kim Jong Un, presidente del Partido del Trabajo de Corea y líder supremo de la República Popular Democrática de Corea y Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

En un comunicado reproducido por la agencia de prensa oficial KCNA, el ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano avisó que si Washington "pone en marcha esa 'resolución' ilegal sobre un endurecimiento de las sanciones, Corea del Norte se asegurará de que Estados Unidos pague el precio".

"Las medidas que se tomarán causarán a Estados Unidos el mayor de los sufrimientos y de los dolores de toda su historia", agregó el Ministerio.

"El mundo será testigo de la forma en que Corea del Norte doblega a los gánsteres estadounidenses lanzando una serie de acciones que serán más duras de lo que nunca hayan imaginado", añadió.

Washington instó al Consejo de Seguridad de la ONU a decidir este lunes si se adoptan nuevas sanciones contra Corea del Norte, acusado de amenazar la paz con sus programas de armamento nuclear y convencional.

El régimen norcoreano llevó a cabo el 3 de setiembre su sexto ensayo nuclear y declaró que se trataba de una bomba de hidrógeno miniaturizada, capaz de ser montada en un misil balístico intercontinental (ICBM).

En julio, Pionyang también efectúo dos lanzamientos de ICBM, unas actividades nucleares y balísticas que van en contra de las resoluciones de la ONU, que ya impuso siete paquetes de sanciones al régimen norcoreano.