País no garantizaba hasta el momento a los servidores domésticos los mismos derechos laborales que al resto

 26 marzo, 2013

Brasilia. (AFP). El Congreso brasileño aprobó la noche de este martes una enmienda constitucional que garantiza a las empleadas domésticas los mismos derechos laborales de los demás trabajadores.

Considerado uno de los principales avances en igualdad social de los últimos años, el proyecto fue aprobado por unanimidad en el Senado, tras ser acogido de igual forma por la Cámara de Diputados la semana pasada, informó el Legislativo.

La enmienda constitucional, que deberá ser promulgada en los próximos días, cobija a los empleados domésticos, la gran mayoría mujeres, con los mismos derechos laborales del resto de trabajadores en Brasil.

De aquí en adelante, niñeras, limpiadoras, cocineras y otros trabajadores domésticos deberán recibir un salario mínimo (unos 339 dólares) y su jornada de trabajo no será superior a las ocho horas.

Además, deberán recibir el pago de horas extras y tendrán derecho a organizarse y firmar acuerdos colectivos, según la enmienda.

Último país del continente en abolir la esclavitud en 1888, Brasil no garantizaba hasta el momento a los empleados domésticos los mismos derechos laborales que al resto.

Hasta 2011, se calculaba que 6,1 millones de mujeres trabajaban en el servicio doméstico, un 15% de todas las trabajadoras de Brasil, siendo esta la tercera mayor ocupación en el país, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, oficial).