2 noviembre, 2015

Mogadiscio. EFE y ap. Se estima que unas 18 personas murieron este domingo, en uno de los peores ataques perpetrados por el grupo yihadista somalí al-Shabab en los últimos meses, con un doble atentado con bombas y un asalto armado a un hotel frecuentado por políticos y diplomáticos de Mogadiscio, que se ha prolongado durante horas.

Casi al amanecer de este domingo, un coche bomba explotó fuera del hotel Sahafi, en la capital somalí, muy cerca de la sede del Departamento de Investigación Criminal de la Policía.

Posteriormente, se registró una segunda explosión seguida de varios disparos en el interior del establecimiento, donde se habían infiltrado hombres armados y vestidos con el uniforme de la Unión Africana en Somalia (Amisom).

El grupo terrorista al-Shabab, afiliado a al-Qaeda, se atribuyó de inmediato la responsabilidad del ataque.

La situación volvió a la normalidad en los alrededores del hotel tras casi 10 horas de asedio, durante las que se escucharon disparos y bombardeos en el interior del complejo.

La operación de rescate de las víctimas bajo los escombros del hotel arrojó un balance de 18 muertos y decenas de heridos.

Entre los fallecidos se encuentra el exjefe de las Fuerzas Armadas somalíes Abdikarin Dhegabadan, varios diputados, diplomáticos y el gerente del hotel, indicó el general Ibrahim Moalin Tagaysa.

El atentado de ayer destruyó la fachada del hotel Sahafi. | AP
El atentado de ayer destruyó la fachada del hotel Sahafi. | AP

“Tomaba fotos cuando un vehículo explotó a mi lado. Estaba con otro periodista, que murió”, relató Feisal Omar, fotógrafo alojado en el hotel.

Las fuerzas de seguridad somalíes aseguran que mataron a todos los terroristas de al-Shabab, implicados en el atentado.

Con tal agresión, la campaña de terror de los yihadistas se fija nuevamente contra la clase política, la población civil y los periodistas, clientes habituales del hotel Sahafi.

En los últimos meses, el grupo se había enfocado en las bases militares de la Amisom y misiones diplomáticas extranjeras, como las de China y los Emiratos Árabes Unidos.