Fiebre ha causado 86 muertos en Guinea; primeros casos en Malí

 5 abril, 2014
Una enfermera de Médicos sin Fronteras examina a una paciente en el área de recepción en un centro para víctimas del virus del ébola, en Guekedou, en Guinea. La epidemia de fiebre hemorrágica que vive ese país es causada por varios virus que provocan síntomas similares a los del ébola. | AFP
Una enfermera de Médicos sin Fronteras examina a una paciente en el área de recepción en un centro para víctimas del virus del ébola, en Guekedou, en Guinea. La epidemia de fiebre hemorrágica que vive ese país es causada por varios virus que provocan síntomas similares a los del ébola. | AFP

Bamako AFP Varios países de África Occidental se movilizaban ayer contra una epidemia de fiebre hemorrágica, causada en parte por el virus del ébola, que ha dejado 86 muertos en Guinea, al día siguiente de que se anunciaran primeros casos sospechosos en Malí.

Las autoridades de Malí, fronteriza con Guinea, anunciaron el jueves tres casos sospechosos que fueron puestos en cuarentena. Previamente, Liberia y Sierra Leona habían anunciado otros casos sospechosos.

Muestras de sangre de estas tres personas “han sido enviadas para ser analizadas en el laboratorio de referencia del CDC (Centro de prevención y de control de las enfermedades) de Atlanta, EE. UU.”, anunció el gobierno maliense.

“Este viernes, las tres personas están mejor. Por ejemplo, no hemos constatado sangrados”, uno de los síntomas de la fiebre del ébola, afirmó el ministro maliense de la Salud y la Higiene Pública, Usman Koné.

El médico Umar Sangaré, de la Dirección Nacional de la Salud, dijo que esas tres personas son malienses. “Trabajan en una zona fronteriza entre Malí y Guinea, y fueron detectadas por separado al llegar a territorio maliense, por vía terrestre, especificó.

Las autoridades malienses desaconsejaron “los viajes no necesarios hacia las zonas epidémicas”.

El más afectado. El país más afectado por este brote viral es Guinea, donde se registra una epidemia de fiebre hemorrágica que ha matado a 86 personas de los 137 casos registrados desde enero, en particular en los distritos del sur, según el último balance oficial del gobierno.

Se ha certificado que 45 de estos casos habían contraído el ébola, un virus contra el que no hay vacuna ni tratamiento y que es altamente contagioso y letal.

Pero “se registra la curación”, confirmada por análisis, de dos personas afectadas con ébola en Conakry”, que estaban en cuarentena, indicó el gobierno guineano el jueves por la noche.

Sin precedentes. La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF), muy activa en Guinea, habla; sin embargo, de una “epidemia sin precedentes”.

Varios casos sospechosos, algunos de ellos mortales, habían sido señalados en los últimos días en Liberia y Sierra Leona, todos vinculados con una contaminación originada en la vecina Guinea.

Los análisis dieron positivo al ébola en dos casos en Liberia y negativo en los de Sierra Leona.

Pero el jueves, el ministerio liberiano de Salud anunció el descubrimiento de un nuevo caso sospechoso en una zona forestal cercana a Tapeta, en la región de Nimba (este), que, al contrario de los precedentes, no está relacionado con Guinea.

Según el jefe del servicio médico de Liberia, Bernice Dahn, se trata de un cazador que no estuvo en contacto con ninguna persona sospechosa de ser portadora y que nunca ha ido a Guinea.

Muestras de sangre de este cazador fueron enviadas a Guinea. Mientras llegan los resultados “hemos pedido a la población mantenerse alejada de la carne de caza silvestre”, dijo Dahn.

El virus se transmite por contacto directo con la sangre y otros fluidos naturales, o con tejidos de individuos infectados, tanto humanos como animales, vivos o muertos.

El ébola ha matado a unas 1.200 personas sobre 1.850 casos confirmados durante las epidemias más graves ocurridas en África Central.

Sin embargo, es la primera vez que una epidemia de esta magnitud se registra en África Occidental desde el descubrimiento del virus en República Democrática del Congo (RDC) en 1976.