Derrumbe del Rana Plaza causó la muerte de 1.138 obreros y dejó heridas a 2.000 personas, revelando las condiciones de seguridad deplorables en los talleres y los bajos salarios

 24 abril, 2014

Savar (AFP).

Miles de personas, algunas de ellas envueltas en sudarios, se manifestaron el jueves en el primer aniversario del derrumbe del Rana Plaza, el peor accidente del sector textil de Bangladesh, exigiendo a los distribuidores occidentales de ropa el pago de indemnizaciones.

"Queremos una indemnización", "muerte para los culpables", gritaron los manifestantes, que llevaban flores y coronas. Entre ellos había varios heridos y familiares de los 1.138 muertos en este accidente.

Las familias de 140 obreros declarados desaparecidos se sumaron al movimiento, pidiendo la ayuda del gobierno para encontrar los cuerpos. Varios niños participaron en el desfile, con fotos de sus madres desaparecidas.

"Quiero el cuerpo de mi hija. Así tendría un pequeño consuelo", declaró sollozando Minu Begum, mostrando la foto de su hija Sumi, quien trabajaba en uno de los talleres.

Con motivo del primer aniversario del derrumbe del edificio, las ONG y sindicatos denunciaron la actitud de 29 cadenas de distribución de ropa, entre ellos Benetton, Auchan, Mango o Carrefour, de quienes se sospecha subcontrataron su producción, en un momento u otro, en el Rana Plaza.

"Esas marcas abandonaron a los obreros una segunda vez", escribió Ineke Zeldenrust, de la organización Clean Clothes Campaign (Campaña Ropas Limpias) en un comunicado.

"No se preocuparon de la seguridad de los talleres en los que se abastecían y ahora abandonan a los sobrevivientes y a las familias de quienes perdieron a los suyos", añadió.

Activistas defensoras de los derechos humanos representan un pase de modelo junto a varios supuestos cadáveres cuando se cumple el primer aniversario del derrumbe de la fábrica textil Rana Plaza en Bangladesh.
Activistas defensoras de los derechos humanos representan un pase de modelo junto a varios supuestos cadáveres cuando se cumple el primer aniversario del derrumbe de la fábrica textil Rana Plaza en Bangladesh.

El derrumbe del Rana Plaza causó la muerte de 1.138 obreros y heridas a otros 2.000, revelando las condiciones de seguridad deplorables en los talleres y los bajos salarios.

La catástrofe obligó a los distribuidores occidentales a lanzar inspecciones de seguridad y al gobierno a aumentar el salario mínimo.

Sin embargo, la coordinadora de sindicatos IndustriALL considera que los distribuidores solo han aportado contribuciones tristemente insuficientes al fondo de 40 millones creado para ayudar a los heridos y a los familiares de las personas muertas.

Solo $15 millones han sido aportados y el adelanto de $640 millones prometido a cada damnificado solo se pagó esta semana.

"Un año después del derrumbe del Rana Plaza, muchas de las víctimas y sus familias están en una gran pobreza", denunció Phil Robertson, de Human Rights Watch.

"Las marcas internacionales deben ayudar a los heridos y a los familiares de las obreros muertos que han fabricado su ropa", añade.

Unas 200 marcas han creado dos estructuras distintas para reorganizar los 3.500 talleres textiles de Bangladesh, segundo productor de ropa en el mundo, detrás de China. Estas firmas rechazan las acusaciones de indiferencia e inmovilismo.