Por: Ximena Alfaro 30 abril
El vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Freddy Guevara, pronuncia un discurso durante una sesión legislativa en el centro deportivo Parque Miranda en Caracas.
El vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Freddy Guevara, pronuncia un discurso durante una sesión legislativa en el centro deportivo Parque Miranda en Caracas.

La oposición venezolana cumple un mes de retar al gobierno de Nicolás Maduro desde las calles. Su estrategia para presionar por unas elecciones anticipadas que dejen de lado al presidente ha impulsado a los opositores a redoblar el llamado a las protestas.

Las manifestaciones empezaron luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se adjudicara a finales de marzo las funciones de la Asamblea Nacional, único de los poderes que controla la oposición.

Hasta ahora el costo ha sido alto: 28 personas han fallecido y cerca de 500 resultaron heridas luego de enfrentamientos con la Policía, la cual opta por reprimir a los detractores con gases, balas de goma y agua.

El vicepresidente del Parlamento venezolano, Freddy Guevara, quien atendió a La Nación vía telefónica esta semana, afirma que la oposición mantendrá el desafío en las calles para "lograr que quienes sostienen al dictador se pongan del lado del pueblo" y pide acciones contundentes de la comunidad internacional con el propósito de superar la vorágine política que sumerge al país.

- La oposición está librando una intensa campaña en las calles contra el Gobierno. ¿Cree que esta estrategia es suficiente para lograr los objetivos?

Es fundamental la presión de calle, pero obviamente no es suficiente. Sin embargo, tiene que venir acompañada de la presión institucional desde la Asamblea Nacional, la presión internacional y la creación de espacios de acuerdos políticos que permitan que quienes están sosteniendo al régimen vean que es mucho más costoso seguir sirviendo al dictador que ponerse del lado del pueblo.

- ¿Cuál es la estrategia de la oposición para enfrentar al Gobierno?

Continuar la presión y escalarla, es decir, aumentarla. Lo que eran las marchas ya pasaron a megamarchas, las concentraciones ahora son plantones de nueve horas. Hemos estado tomando las principales vías del país y estamos evaluando también otros espacios como convocatorias de paro cívico, trancas (movilizaciones) nacionales y toda la mayor cantidad de mecanismos de resistencia no violentos que existen para poner contra las cuerdas a la dictadura.

- Entonces continuarán convocando a las manifestaciones muy seguido.

No hay una lógica pública, porque sería adelantarle al régimen nuestra estrategia. Nosotros vamos midiendo, definimos la acción que corresponde con respecto a la coyuntura. Esto es un juego de ajedrez, es por turnos. Nosotros hacemos un movimiento, ellos hacen otro y en función de eso, nosotros vamos avanzando y determinamos la siguiente acción. Es decir, tenemos una estrategia general, pero la táctica se va aplicando según la coyuntura.

- ¿Contemplan el riesgo de que la población pueda agotarse al estar expuesta a tan fuerte presión?

En efecto, esa es la principal amenaza. En la lucha de resistencia uno tiene esencialmente dos grandes adversarios: primero, la tentación de caer en la violencia tras la frustración y la represión, y segundo el cansancio o la desesperanza que te haga desmovilizarte.

"Uno puede estar tranquilo en su casa y de igual forma pueden   llevarte  preso, así que la represión depende más del Gobierno que de nosotros".

- ¿Cuáles iniciativas implementan para luchar contra esos síntomas?

Bueno, hacer la principal tarea que es hacer efectivo el liderazgo. Hacer pedagogía, formar, modelar e inspirar para que la lucha siga.

- Ya suman 28 los fallecidos en las manifestaciones que se han registrado en abril, ¿la oposición piensa tomar alguna iniciativa para evitar reacciones violentas a la represión en las protestas?

Estamos buscando mecanismos y formas de seguir protestando y generándole presión al Gobierno que no exponga tanto a la gente, pero teniendo claro que la represión la decide la dictadura. Uno puede estar tranquilo en su casa y de igual forma pueden llevarte preso, así que la represión depende más del Gobierno que de nosotros.

- ¿Cómo valora la oposición la postura de la comunidad internacional? ¿Espera más?

Nosotros estamos muy agradecidos con la comunidad internacional, pero también creemos que es momento de tomar acciones más contundentes contra la dictadura.

- Los militares han manifestado reiteradamente su "apoyo incondicional" a Maduro. ¿Cuánto obstaculiza esta posición la lucha que ustedes están llevado a cabo?

Creo dos cosas: primero, estoy convencido que esa no es la postura de la mayoría de los militares, es más de la cúpula. Además, el Alto Mando Militar es uno de los principales sustentos de la dictadura, porque Maduro hace lo que hace porque siente que los militares lo van a acompañar.

- ¿Cree que ese apoyo pueda acabarse en algún momento?

Estoy convencido de que manteniendo esta presión vamos a lograr que quienes sostienen al dictador se pongan del lado del pueblo, entre esos los militares también.

- ¿Quiénes más están en el bando de Nicolás Maduro?

Los magistrados de la Sala Constitucional y el defensor del pueblo, Tarek William Saab.

- ¿Considera que la solución para la crisis de Venezuela se alcance pronto?

Sí, va a ser este año.

- ¿No cree que Nicolás Maduro termine su periodo en el 2019?

El presidente o nos termina de aplastar a todos y la comunidad internacional se lo permite o es producto de la presión se genere un acuerdo político que garantice la normalización desde ya, es decir, que se haga el cronograma electoral, sin presos políticos, con competencia de la Asamblea Nacional, con canal humanitario y que en el transcurso de todo ese proceso, la última parte sea la elección presidencial.

- ¿Cómo describe el ambiente de lo que está pasando en Venezuela?

Es un pueblo que lucha entre sobrevivir y revelarse, entre sobrevivir al día a día, al trabajo, las colas, ver cómo puede llevar la comida a su casa y al mismo tiempo cómo luchar en contra de una dictadura.

- ¿Qué señal da el Gobierno al decidir retirarse de la OEA?

Bueno, la decisión de salirse de la OEA, primero además de que no tiene sentido, porque el presidente no puede tomar esa decisión solo, necesita la modificación a la Constitución y la aprobación de la Asamblea Nacional, tal como hicieron en el caso de la Comisión de Derechos Humanos. Además, toma 24 meses, así que de aquí a 24 meses a la gente se le va a olvidar qué función cumplía Delcy Rodríguez, que es la actual canciller, y también tendremos otro presidente.

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