Se le acusa por uso indebido de tarjetas y por fraude con títulos universitarios

 9 septiembre

Montevideo

Fotografía de Raúl Sendic tomada en el 2014, durante una manifestación de victoria que se efectúo en Montevideo, en Uruguay.
Fotografía de Raúl Sendic tomada en el 2014, durante una manifestación de victoria que se efectúo en Montevideo, en Uruguay.

El vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, presentó este sábado su renuncia "indeclinable", sumido en un escándalo por el uso de tarjetas corporativas oficiales y por el fraude de un título académico que no ostentaba.

"Presenté ante el Plenario del Frente Amplio (partido de gobierno), mi renuncia indeclinable a la Vicepresidencia. Se lo comuniqué también al presidente Tabaré Vázquez", anunció Sendic por Twitter luego de expresarse ante el máximo órgano partidario.

Sendic renunció luego de un fallo del Tribunal de Conducta Política (tribunal ético) de su partido, el izquierdista Frente Amplio, al que le pidió que se pronunciara sobre su conducta en relación al uso de tarjetas corporativas cuando dirigía la petrolera estatal ANCAP.

La información, que tomó estado público a partir de un recurso de acceso a datos de la petrolera iniciado por periodistas locales, mostró gastos de Sendic en tiendas deportivas, de electrónica o joyerías en Uruguay y otros países.

El tribunal consideró que "el cuadro general que presentan los actos reseñados" de Sendic "no deja dudas de un modo de proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos". Su actuación "compromete su responsabilidad ética y política, con incumplimiento reiterado de normas de control", señaló el texto.

¿Complot?

En un video filmado durante la reunión partidaria desarrollada a puertas cerradas este sábado en la sede del partido de gobierno en Montevideo para abordar su caso, Sendic calificó el fallo del tribunal partidario de "desproporcionado", "infundado" y sostuvo que "no hay pruebas" de que haya cometido irregularidades.

"Frente a esa situación, frente a este conjunto de maniobras, de deslealtades" de las que acusa a sus compañeros de partido, Sendic esgrimió: "Vengo (...) a poner a disposición de ustedes la Vicepresidencia, vengo aquí a renunciar a la Vicepresidencia de la República".

"No se los mando a decir por la prensa", remató visiblemente ofuscado.

Acto seguido, se retiró del recinto y comunicó a la población su renuncia "indeclinable" a través de Twitter.

Los problemas con Sendic comenzaron en febrero del 2016 para el Frente Amplio, una coalición de izquierda que gobierna Uruguay desde el 2005, sucesivamente con Vázquez, José Mujica, y nuevamente Vázquez al frente del gobierno.

El año pasado, Sendic reconoció en una conversación con el diario local El Observador que no tenía el título de licenciado en Genética Humana graduado en Cuba como lo había pretendido hasta ese momento.

Su vida política entró en una espiral descendente que lo puso en medio de varias causas judiciales por su gestión al frente de la petrolera estatal ANCAP entre el 2010 y el 2013, y el Frente Amplio comenzó a mostrar fisuras internas.

Algunos sectores como el Partido Comunista, de gran arraigo en la estructura del oficialismo, se alinearon en la defensa del compañero de fórmula de Vázquez.

El propio mandatario dijo que Sendic era víctima de bullying.

Pero progresivamente, los pedidos de renuncia comenzaron a hacerse escuchar desde filas del partido de gobierno.

Vázquez, en un cambio de postura notorio, expresó en una entrevista con la prensa local que si él fuera criticado por el tribunal de ética partidario, dejaría el cargo que ocupara.

Sendic esgrimió que esa era una opinión del presidente y esta semana argumentó que iría a la reunión de este sábado a defenderse y probar su "inocencia".

Finalmente, terminó renunciando.

Prometedora carrera

De 55 años, Sendic es hijo del fallecido fundador de la guerrilla Movimiento de Liberación Nacional MLN-Tupamaros, que actuó en Uruguay en los años 60 y 70. Fue elegido por Vázquez para integrar la fórmula presidencial ganadora en el 2014, y asumió el cargo en el 2015.

Sendic llegó a ser una figura de consenso en el Frente Amplio, un nombre en ascenso que podía reunir los apoyos necesarios para convertirse en el próximo candidato a presidente del oficialismo, que aspira a un cuarto mandato consecutivo en el 2020.

Protegido del expresidente Mujica (2010-2015), quien lo puso al frente de la principal empresa pública uruguaya para catapultarlo a las más altas esferas del poder, Sendic logró centralizar la atención de su variopinta coalición política.

La normativa vigente establece que su puesto debería ocuparlo ahora Lucía Topolansky, esposa de Mujica, senador titular de la lista más votada en las últimas elecciones pero inhabilitado para ocupar el cargo de vice porque en Uruguay no existen los períodos sucesivos de gobierno. Mujica dijo a medios locales que su esposa "va a asumir lo que le pida su organización (política) y la circunstancia".

El Frente Amplio emitió una declaración respaldando a su tribunal de ética. Desde el Ejecutivo aún no han formulado comentarios.