Se habilita la posibilidad del cultivo personal de hasta seis plantas por familia y 480 gramos de cosecha anual

 2 mayo, 2014
El presidente de Uruguay, José Mujica se encontraba este viernes a las afueras de su casa en Montevideo.
El presidente de Uruguay, José Mujica se encontraba este viernes a las afueras de su casa en Montevideo.

Montevideo.

En dos semanas el gobierno convocará a las empresas o particulares que estén interesados en sembrar y cultivar la marihuana que venderá el estado, que otorgará entre dos y seis licencias para cultivar terrenos de entre una y dos hectáreas de extensión.

Así se desprendió de las declaraciones del viernes del segundo secretario de la Presidencia y vocero, Diego Cánepa, que anunció que la reglamentación de la ley que transformó a Uruguay en el primer país del mundo en tener un mercado legal de esta hierba desde su siembra hasta su venta al público, empezará su vigencia el martes.

La venta de la yerba legal se realizará a través de una red de farmacias.

"Entendemos que rápidamente en el primer año va a haber un crecimiento del mercado legal de la marihuana y una baja del ilegal", afirmó Cánepa.

Cánepa dijo que se espera que el presidente José Mujica y sus ministros firmen el lunes la reglamentación para que entre en vigencia el martes. La ley fue aprobada por el parlamento uruguayo el pasado diez de diciembre.

Entonces, el vocero dijo que la marihuana se expendería en farmacias. El presidente Mujica, no obstante, ha dicho que quizás haya que esperar hasta los primeros meses de 2015 para que la marihuana legal llegue a las farmacias.

Reglamentación. Según la ley, cada persona interesada debe registrarse previamente y podrá comprar hasta un total de 40 gramos de marihuana por mes. La reglamentación precisa que no se podrá comprar más de 10 gramos a la semana. El precio al que saldrá a la venta el gramo de marihuana estará fijado entre 0,8 y 0,9 dólares aproximadamente, dijo Cánepa.

La marihuana tendrá un máximo de 15% de THC, la sustancia que le da el poder psicoactivo.

El estado cobrará un canon, a modo de impuesto, que será variable para poder competir con el precio de la marihuana ilegal.

También se habilita la posibilidad del cultivo personal de cannabis de hasta seis plantas por familia y 480 gramos de cosecha anual. Otra opción será asociarse en clubes cannábicos que podrán tener entre 15 y 45 socios y 99 plantas en total.

Según la reglamentación, cada persona interesada deberá optar por un sistema para acceder a la marihuana: o la compra en farmacias, o el cultivo personal o la asociación en un club cannábico. No se puede participar de dos de estas vías de acceso en forma simultánea.

Quienes compren marihuana estarán registrados y se identificarán en las farmacias a través de un sistema informático que los reconocerá mediante su huella dactilar, lo que les servirá conservar su anonimato ante el comerciante. Sin embargo, el gobierno tendrá sus datos e información.

Estará prohibido fumar cannabis en los lugares de trabajo así como conducir vehículos automotores bajo sus efectos. Se podrá prohibir la entrada a espectáculos deportivos a quienes se encuentren notoriamente bajo los efectos de la marihuana.