26 septiembre, 2014

Santiago. AP Un hombre murió al estallar una bomba que presuntamente manipulaba en un céntrico barrio capitalino ayer por la madrugada, informó el fiscal que integra el equipo que investiga una oleada de 30 ataques con explosivos en Santiago.

Pese a los 30 estallidos, la presidenta Michelle Bachelet manifestó durante su viaje a las Naciones Unidas que estos eran “actos aislados, actos terroristas, pero aislados. Chile sigue siendo un país seguro y estable”.

El fallecido, identificado por el Servicio Médico Legal como Sergio Guillermo Landskron Silva, de 29 años, fue abrasado por las llamas minutos después de la 1 a. m. luego de que una poderosa detonación estremeció a los vecinos del barrio Yungay, a pocas cuadras del centro de la ciudad.

El fiscal Claudio Orellana dijo que no se ha podido establecer aún si Landskron estaba manipulando la bomba o si iba pasando por el lugar, pese a que el funcionario temprano declaró que “habría estado manipulando un artefacto explosivo de fabricación casera y en esa circunstancia le habría estallado”.

Un video muestra al hombre en posición fetal, en el suelo, envuelto en llamas, quejándose.

La Policía forense busca evidencias en el lugar de la explosión. | AFP
La Policía forense busca evidencias en el lugar de la explosión. | AFP

Bastián Landskron, hermano del joven fallecido, definió a Sergio como un “drogadicto” que no vivía con la familia, que “no tenía amigos”, y opinó que “lo están involucrando”.

Los fiscales que investigan las 30 bombas instaladas en Santiago, contabilizando la del jueves, deben establecer si el fallecido tiene alguna relación con los tres supuestos anarquistas detenidos y acusados por la colocación de al menos cuatro bombas.

La explosión de uno de los artefactos instalados en la estación Escuela Militar del metro, el 8 de setiembre, dejó 14 heridos, varios de gravedad.

Durante la audiencia de acusación se estableció que habría al menos un cuarto participante en los atentados, al que se está buscando.

El ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, declaró que según lo que le informó uno de los fiscales “el artefacto explosivo (que estalló el jueves) no coincidiría con los otros tipos de artefactos encontrados” en el metro.

En la última década se han colocado más de 200 bombas de distinto poder en Santiago, muchas de las cuales han estallado, lo que ha puesto en duda la seguridad de la capital chilena, considerada una de las ciudades más tranquilas de América Latina.

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