Panorama de elecciones incluye conflicto en Siria y combates kurdos

 31 octubre, 2015

Ankara. EFE. Los turcos acuden el domingo a las urnas en el ambiente más tenso que se recuerda en décadas, con una guerra en la vecina Siria, el violento conflicto con los rebeldes kurdos en el sureste del país y la amenaza terrorista en la calle.

El peor atentado en la historia de Turquía, el de Ankara del 10 de octubre, perpetrado por el Estado Islámico (EI), se unió al verano más sangriento que el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK) ha lanzado en lo que va del siglo.

A esto se añade la presencia de dos millones de migrantes sirios en el país, si bien este colectivo no ha causado conflictos sociales de envergadura.

Salvo algunas incidencias esporádicas de enfrentamientos en barrios de mayoría siria, la paz social del país no se ha visto afectada por los migrantes.

Sin embargo, el Gobierno turco se ha convertido en uno de los actores más activos en Siria, con un respaldo diplomático rotundo a la oposición armada islamista que se enfrenta con el régimen de Bashar al-Asad.

Su posición ha quedado muy debilitada desde que Rusia envió este mes a sus cazabombarderos a Siria, para intervenir a favor de al-Asad y en contra de los grupos respaldados por Turquía.

La relación diplomática entre Ankara y Moscú es ahora muy tensa, cuando, hasta hace pocos años, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aún describía a Rusia como una alternativa a la Unión Europea y sugería la posibilidad de ingresar en la Organización de Cooperación de Shanghái, que agrupa a China, Rusia y países de Asia central.

Rusia se ha negado incluso a efectuar una rebaja negociada previamente en los precios del gas natural que importa Turquía, según denunció la compañía turca Botas, este mes.

Varios seguidores del líder opositor del Partido de Turquía (CHP), Kemal Kilicdaroglu, salieron a las calles el jueves con banderas y pancartas para brindarle apoyo de cara a las elecciones legislativas. | AFP
Varios seguidores del líder opositor del Partido de Turquía (CHP), Kemal Kilicdaroglu, salieron a las calles el jueves con banderas y pancartas para brindarle apoyo de cara a las elecciones legislativas. | AFP

Distancia. Con su postura sobre Siria, Turquía se ha distanciado incluso de sus aliados en el seno de la OTAN, a la que el país pertenece desde hace 60 años.

Ankara califica de “terroristas” a las milicias kurdas de Siria, coordinadas por el Partido Unión Democrática (PYD), de las que dice que no son más que el brazo sirio del PKK.

Sin embargo, si bien el PYD reconoce a Abdullah Ocalan, el fundador del PKK, como guía ideológico, no se le conocen actividades armadas contra intereses turcos, y en su lucha contra el EI, cuenta con el apoyo de Estados Unidos.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, en cambio, ha amenazado con lanzar acciones militares contra el PYD si sus milicias cruzan el Éufrates, adentrándose en el último territorio sirio fronterizo con Turquía aún bajo dominio del EI.

Esta advertencia muestra, según la oposición, que Ankara prefiere como vecinos a los yihadistas antes que a los kurdos, una postura que muchos achacan a la ideología islamista.