24 noviembre, 2014

Túnez. AFP. Túnez parecía dirigirse a una segunda vuelta en la histórica elección presidencial de ayer entre el presidente saliente, Moncef Marzuki, y el líder del partido Nidá Tunis, Beji Caid Essebsi, quien encabezaba los sondeos publicados a pesar de la prohibición vigente.

Beji Caid Essebs i, según las primeras estimaciones, es el primero (...) con una ventaja importante”, declaró a la prensa su director de campaña, Mohsen Marzuk, para quien su candidato no está lejos del 50%. “Es probable que haya una segunda vuelta”, añadió.

Por su parte, el equipo del presidente saliente aseguró que ambos aspirantes estaban empatados en la primera vuelta de estos comicios presidenciales, celebrados casi cuatro años después de la revuelta que expulsó del poder al entonces presidente Zine el-Abidin Ben Alí.

El candidato presidencial por el partido Nidá Tunis, Beji Caid Essebsi, sale de un recinto electoral en Soukra, luego de votar. | AP
El candidato presidencial por el partido Nidá Tunis, Beji Caid Essebsi, sale de un recinto electoral en Soukra, luego de votar. | AP

“En el peor de los casos, vamos a la par y en el mejor, contamos con entre 2 y 4 puntos de ventaja”, afirmó el director de campaña de Marzuki, Adnène Mancer. “Disputaremos la segunda vuelta con muchas posibilidades”, manifestó.

Mancer rechazó los resultados de los sondeos a boca de urna, que colocaban al líder de Nidá Tunis a la cabeza (entre 42,7% y 47,8%, según los institutos) por delante de Marzuki (entre 26,9 y 32,6%). Los medios tunecinos, entre ellos la televisión estatal, difundieron estos sondeos, pese a estar prohibida su publicación.

La comisión electoral tiene plazo hasta el 26 de noviembre para anunciar los resultados. Si ninguno de los 27 candidatos obtiene la mayoría absoluta, la segunda vuelta se llevará a cabo a finales de diciembre.

Asimismo, el equipo de Marzuki dijo temer “fraudes” a favor de Essebsi e instó a los observadores electorales a extremar la vigilancia y a no perder de vista las urnas durante el recuento.

La Unión Europea (UE) alabó rápidamente el [[BEGIN:INLINEREF LNCVID20141123_0004]]desarrollo de la elección[[END:INLINEREF]] presidencial e invitó a los electores a “continuar el proceso electoral con transparencia y respeto”.

Los dos principales candidatos nunca escondieron su aversión mutua. Marzuki se esforzó en presentarse como el candidato natural de la revolución de 2011, que terminó con la presidencia de Ben Alí, frente a Caid Essebsi, un político veterano que fue ministro durante el régimen autoritario de Habib Burguiba y presidió brevemente el Parlamento con Ben Alí.

Por su parte, el jefe de Nidá Tunis reprochó a Marzuki su alianza con los islamistas de Ennahda, que le condujo a la presidencia tunecina en el 2011.

Las autoridades insistieron en el carácter histórico de estos primeros comicios presidenciales libres de la historia de Túnez.

Desde su independencia en 1956 hasta la revuelta del 2011, el país solo ha tenido dos presidentes. El primero fue Burguiba, derrocado el 7 de noviembre de 1987 por un golpe de Estado de su primer ministro, Ben Alí, quien por su parte huyó a Arabia Saudí en enero del 2011.