17 octubre, 2015
Foto de archivo del 2009 que muestra a un niño palestino en busca de velas en la tumba de José en Nablus (Palestina). | EFE
Foto de archivo del 2009 que muestra a un niño palestino en busca de velas en la tumba de José en Nablus (Palestina). | EFE

Naplus (Palestina) AFP La tumba de José, incendiada este viernes en Naplus por palestinos, ya fue parcialmente destruida y transformada en mezquita hace 15 años, al comienzo de la segunda intifada.

CISJORDANIA
CISJORDANIA

El monumento forma parte de los sitios religiosos de la Cisjordania ocupada, convertidos en un foco de tensión entre israelíes y palestinos.

En febrero de 2010, el Gobierno israelí anunció que quería inscribirlo en su lista de monumentos históricos, al igual que la tumba de los Patriarcas de Hebrón, sagrada para el islam y el judaísmo, y la tumba de Raquel de Belén.

Por su lado, la Oficina palestina de Bienes Religiosos considera el lugar como un sitio arqueológico islámico.

Para los judíos, la tumba corresponde a la de José, el personaje del Antiguo Testamento, y por ello un lugar de peregrinación. Lo frecuentan en particular colonos religiosos, así como miles de ultraortodoxos.

Según el relato del libro del Génesis, José, hijo predilecto del patriarca Jacob y de Raquel, fue vendido por sus hermanos, muy celosos, a unos mercaderes, y terminó en Egipto, donde a la postre se convertiría en ministro del faraón. El relato bíblico afirma que tras su muerte fue enterrado en Siquem, hoy día Naplus, norte de Cisjordania.

Para los palestinos, en cambio, la tumba corresponde a la de un personaje musulmán local, Yussef Dweikat, fallecido durante la época otomana. Muchos historiadores apoyan esta tesis y estiman además que el sitio fue antes un lugar sagrado para los samaritanos, una secta separada del judaísmo.

El edificio de arquitectura islámica y rematado con una cúpula blanca está enclavado en el campo de refugiados palestinos de Balata, en Naplus.

La tumba fue restaurada cuando Israel ocupó Cisjordania en 1967, tras la fulgurante guerra de los Seis Días. Al comienzo de los años 1980, unos colonos religiosos ultranacionalistas instalaron en ella una sinagoga y una escuela talmúdica.

Israel siguió ocupando el sitio tras su retirada militar de Naplus en 1995, dos años después de los Acuerdos de Oslo.

El Ejército israelí salió del lugar en el 2000, poco después del inicio de la segunda intifada. La tumba fue entonces incendiada y parcialmente destruida por los palestinos, y luego restaurada y transformada en mezquita.

La escuela talmúdica fue desplazada a la colonia vecina de Yitzhar. Desde 2007, el ejército autoriza el acceso a la tumba a los peregrinos judíos una vez al mes y por la noche, salvo en períodos de tensión.