Además, al menos 82 personas resultaron heridas

 15 agosto
Una mujer herida en un ataque suicida fue trasladada, el 15 de agosto del 2017, a un centro médico de Maiduguri en el noreste de Nigeria.
Una mujer herida en un ataque suicida fue trasladada, el 15 de agosto del 2017, a un centro médico de Maiduguri en el noreste de Nigeria.

Kano

Tres mujeres kamikazes se hicieron explotar este martes a la entrada de un campo para desplazados en el noreste de Nigeria, causando 28 muertos y más de 80 heridos, según fuentes locales.

"Tres mujeres activaron sus cinturones explosivos a la entrada de un campamento de desplazados (en la ciudad de Mandarari) causando 28 muertos y 82 heridos", informó Baba Kura, miembro de las milicias civiles que luchan contra el grupo yihadista de Boko Haram.

El ataque se produjo a 25 kilómetros de Maiduguri, capital del estado de Borno.

El conflicto contra Boko Haram, que ha dejado más de 20.000 muertos y 2,6 millones de desplazados en la región del Lago Chad, ha engendrado una grave crisis humanitaria y alimentaria.

Kura contó que después de que la primera mujer se hizo explotar se produjo un caos.

"La gente intentaba cerrar sus negocios cuando las otras dos mujeres suicidas explotaron sus cargas causando la mayor parte de las muertes", manifestó.

Ibrahim Liman, el comandante de la milicia local que combate a los yihadistas, confirmó los detalles de ataque y dijo que los cerca de 80 heridos habían sido transferidos al hospital de Maiduguri.

Esta zona ubicada en el distrito de Konduga ha sufrido recientemente varios ataques del grupo Boko Haram.

El sábado más de 30 pescadores murieron en manos del grupo a orillas del lago Chad cuando dos secciones de combatientes los atacaron.

Esa noche, varios hombres armados invadieron una zona de la ruta de Maiduguri, disparando contra los habitantes y finalmente terminaron prendiendo fuego a todas las casas.

Además, hace dos semanas, tres vendedores de leña fueron decapitados en las cercanías, acusados de ser espías de las fuerzas de seguridad.

Según la ONU, el conflicto amenaza la respuesta humanitaria y es una de las causas principales del hambre que azota a la región.