Con vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 130, se espera que la tormenta llegue en pocas horas a la costa este de Filipinas

 16 enero, 2015
Devotos graban con sus tabletas y teléfonos la llegada del Papa Francisco a Manila (Filipinas) este viernes. Francisco viajó luego a Tacloban en la costa este, donde una tormenta tropical amenaza.
Devotos graban con sus tabletas y teléfonos la llegada del Papa Francisco a Manila (Filipinas) este viernes. Francisco viajó luego a Tacloban en la costa este, donde una tormenta tropical amenaza.

La tormenta tropical Mekkhala se acerca a la ciudad filipina de Tacloban, donde se encuentra el papa Francisco para dar consuelo a las víctimas del tifón Haiyan, que en noviembre de 2013 devastó la localidad y dejó en el país 6.300 muertos y más de 1.000 desaparecidos.

Con vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 130, se espera que la tormenta llegue a la costa este de Filipinas -donde se encuentra Tacloban- en las próximas horas, por lo que las autoridades filipinas han declarado en seis regiones el nivel de alerta 2, de un máximo de 4.

La tormenta tiene un diámetro de 400 kilómetros y se prevé que cause intensas precipitaciones. Podría afectar al programa previsto para el papa en Tacloban, donde el avión del pontífice aterrizó 45 minutos antes de lo previsto.

Si la tormenta (nombrada Amang por las autoridades locales) sigue la trayectoria prevista, es posible que Manila, a donde regresará este sábado Francisco tras su viaje a Tacloban, también se vea afectada.

Después de la misa ofrecida en el aeropuerto de Tacloban, abarrotado de fieles a pesar de la lluvia y el viento que ya afecta a la ciudad, el papa se trasladará a la residencia del arzobispo de la cercana localidad de Palo, John F.Du, donde almorzará con 30 familiares de víctimas de esa catástrofe.

Más tarde, Bergoglio inaugurará el Centro Papa Francisco para los pobres en Palo, un complejo que aún está en construcción pero que da asilo a huérfanos, ancianos y enfermos, y que ha sido financiado en parte por el Pontificio Consejo "Cor Unum" , que se encarga de gestionar las donaciones del pontífice.

El papa concluirá la visita a esta isla con un encuentro en la catedral de Palo, construida por los jesuitas españoles Juan del Campo y Alfonso de Humanes, con obispos, religiosos y supervivientes del tifón.

De camino al aeropuerto, Francisco se detendrá ante un monumento en memoria de las víctimas para un momento de recogimiento y oración.

El papa, al que los filipinos han dado el cariñoso apodo de Lolo Kiko (Abuelo Kiko), llegó el jueves al país con mayor número de católicos de Asia, donde fue recibido por multitud de ciudadanos.

Esta visita es la primera a Filipinas que realiza un pontífice desde hace 20 años, después de que Juan Pablo II viajara al país en enero de 1995 y donde también fue recibido por millones de personas.