7 enero, 2015

Veracruz, México. AP. Fiscales estatales detuvieron a toda la fuerza de policía de un poblado del estado de Veracruz ayer para que rindiera declaración por la desaparición de un periodista dentro de una investigación cuyas primeras pistas apuntan a un alcalde, informaron las autoridades.

Los 36 agentes de la policía de Medellín de Bravo fueron detenidos en un operativo conjunto de la Secretaría de Seguridad Pública y el grupo de élite Fuerza Civil, informó el procurador Luis Ángel Bravo Contreras. El lunes habían sido aprehendidos otros dos.

Se espera que declaren sobre el caso de Moisés Sánchez, un periodista secuestrado el viernes por nueve hombres armados que se desplazaban en tres camionetas y sacaron al comunicador de su casa a la fuerza.

El fiscal también dijo que las investigaciones están avanzadas y que una de las líneas apunta al activismo social del periodista contra el alcalde de ese municipio, Omar Cruz.

Cruz era el blanco principal de las críticas del periodista, que escribe y toma fotos para el modesto semanario La Unión , de su propiedad, y también trabaja como taxista para completar sus escasos ingresos como comunicador.

Una periodista denuncia la desaparición de Sánchez. | AFP
Una periodista denuncia la desaparición de Sánchez. | AFP

De acuerdo con información recabada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Sánchez fue amenazado varias veces en 2014 “por parte del presidente municipal y también por personas que no logró identificar”.

“Él había estado sacando varias notas que incomodaban a las autoridades y al alcalde, entre ellos, que es una de las personas de las cuales sospechamos”, dijo a The Associated Press Jorge Sánchez, hijo del periodista.

Pero, según Cruz, él es sostuvo que “el principal interesado en que esto se clarifique” y aseguró que “las supuestas amenazas son falsas”.

Veracruz es uno de los estados más peligrosos de México para el desempeño del periodismo , según el Comité para la Protección de Periodistas de Nueva York (CPJ). Desde 2011, al menos tres reporteros han sido asesinados allí por motivos relacionados con su trabajo.