17 abril, 2016

Quito

Socorristas luchaban en la noche del domingo por rescatar bajo los escombros a sobrevivientes de un potente sismo en la costa de Ecuador, la peor tragedia en casi siete décadas, que dejó al menos 272 muertos, cerca de 1.580 heridos y ciudades enteras destruidas.

El terremoto se produjo a última hora de la tarde del sábado, a las 6:58 p. m. hora local (5:58 p. m. en Costa Rica), en un sitio entre los balnearios costeros de Cojimíes y de Pedernales, en la provincia de Manabí y colindante con la vecina Esmeraldas, que también ha sentido el impacto de las réplicas.

El seísmo se sintió en las ciudades de Guayaquil, Santo Domingo, Tungurahua, Ibarra y Quito.

El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, viaja a Manta, en la región de Manabí, una de las zonas más afectadas por el terremoto, para analizar la situación y coordinar la ayuda, según informó en su perfil de Twitter.

Por su parte, el presidente Rafael Correa aterrizó la tarde de este domingo en el puerto de Manta, en la afectada provincia de Manabí, tras un viaje de una semana a Estados Unidos y el Vaticano.

"272 fallecidos, seguramente el número (de fallecidos) aumentará y probablemente en forma considerable", advirtió Correa.

"Hay todavía muchísimos cadáveres entre los escombros", advirtió, al cifrar la cantidad de heridos en 2.068.

El balance anterior por el sismo de 7,8 de magnitud había sido de 246 muertos y 2.557 heridos.

Destrucción. Las ciudades que más daños han sufrido son Manta, Portoviejo y Pedernales, donde los pobladores han pasado la noche, buscando refugio en las horas posteriores al movimiento telúrico por miedo a las réplicas.

Desde el terremoto, se registraron más de 200 réplicas, según informó el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional, que localizó el epicentro a 20 kilómetros de profundidad.

Casas derrumbadas, servicios públicos suspendidos y personas fuera de sus viviendas ha caracterizado la noche en estas localidades.

Las autoridades trabajan para restablecer el suministro de energía en Manabí, mientras que ya se ha restablecido el servicio en Jipijapa, Pajan, Puerto López, Puerto Cayo y parte de Portoviejo y Montecristi.

El Gobierno, que liberó 300 millones de dólares del fondo de contingencia para hacer frente a la situación, decretó el estado de emergencia en las provincias de Esmeraldas, Manabí, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y Santa Elena, así como el estado de excepción en todo el país.

En la costa sur de Ecuador, se desplomaron al menos seis estructuras y en todo el país, siete carreteras permanecen cortadas o con problemas de circulación.

Ayuda internacional. Para distintas labores, el Gobierno de Ecuador movilizó 10.000 efectivos de las fuerzas armadas y 4.600 policías a las zonas afectadas.

Venezuela ha enviado el primer avión con ayuda humanitaria, el primero de un país extranjero, según informó el Twitter oficial de la Presidencia de Ecuador, mientras que autoridades ecuatorianas han entregando hasta el momento 3000 kits de alimento, 7600 kits para dormir, 150 kits de vajilla familiar y 10.000 botellas de agua.

También se han movilizado dos hospitales móviles, uno para la ciudad de Pedernales y otro para Portoviejo, y un total de 241 profesionales de la salud, entre médicos, paramédicos, y miembros de Cruz Roja de Ecuador, según las mismas fuentes.

Líderes de todo el mundo se han solidarizado con la situación de Ecuador; del papa Francisco, que llamó a dar "fuerza y apoyo" a los afectados por terremoto en Ecuador, a David Cameron, que expresó a través de Twitter "todo el apoyo" del Reino Unido.

— David Cameron (@David_Cameron) 17 de abril de 2016

En esta misma red social, el secretario general de Unasur, Ernesto Samper, los presidentes de Colombia, Costa Rica, Perú, Panamá, Paraguay, México y Venezuela, expresaron sus condolencias con el país latinoamericano.

— Luis Guillermo Solís (@luisguillermosr) 17 de abril de 2016

Por otro lado, la Unión Europea (UE) mostró su solidaridad con Ecuador y anunció la activación del Mecanismo Europeo de Protección Civil para desastres para evaluar el posible envío de ayuda y equipos.

El terremoto registrado ayer es uno de los de mayor intensidad que ha registrado el país a lo largo de su historia, siendo el más intenso uno de 7,9 grados, en 1979, que afectó también a Colombia y provocó 800 muertos en ambos países.

Aunque al principio el Centro de Alertas de Sunamis en el Pacífico (PTWC) de EEUU alertó sobre la amenaza de sunami en varios países de la región, la amenaza ha pasado en gran parte.

En Costa Rica, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica descartó algún peligro.

"Lo que establece el Sistema de Alertas de Sunamis en el Pacífico es que se esperan olas de 30 centímetros. Si ocurriera esto no representaría un peligro para el país", dijo el sismólogo Marino Protti a La Nación.

No hay ticos entre las víctimas. El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto informó, mediante un informe de prensa, que entre las víctimas del terremoto no hay costarricenses.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto se mantiene al tanto de la situación que se vive en el país suramericano, a través de nuestra embajada y consulado, en donde se reporta que hay 345 costarricenses empadronados. Cada uno de ellos se encuentra en buen estado, según los reportes preliminares.", dice el comunicado.

Información actualizada a las 11 a. m.

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