21 noviembre, 2015

Bamako. EFE. El ataque de este viernes contra un hotel en Bamako es del mismo tipo que se ha registrado en el país africano este año, en todos los casos ejecutados por yihadistas radicales que tenían como objetivo establecimientos donde se reúnen los occidentales en Malí.

El 6 de marzo, un restaurante de la capital llamado La Terrace fue atacado por dos hombres enmascarados que irrumpieron en la noche de ese viernes, en hora de máxima afluencia, dispararon contra los asistentes y lanzaron varias granadas.

Murieron en este ataque dos europeos (un francés y un belga) y tres malienses. Además, varias personas quedaron heridas, y quedó claro que el objetivo era un centro de ocio concurrido por los extranjeros (militares, cooperantes, diplomáticos) de Bamako.

El ataque fue reivindicado por el grupo al-Murabitún de Mojtar Belmojtar, fundado en el 2013 y resultante de una escisión de al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Belmojtar, de nacionalidad argelina, es una de las personalidades más escurridizas de los grupos terroristas que se mueven en el Sahel y se le ha dado por muerto tantas veces como ha reaparecido después en activo.

Militares evacuaron a personas del hotel Radisson Blu. | AFP
Militares evacuaron a personas del hotel Radisson Blu. | AFP

El segundo ataque similar al de este viernes tuvo lugar el 7 de agosto (también un viernes, día festivo en la mayor parte del mundo musulmán) en la periferia de Mopti, ciudad del norte de Malí donde la inestabilidad es alta debido a la presencia de grupos armados tuaregs, milicias rivales progubernamentales y grupos yihadistas que se esconden en los alrededores.

En el caso de este viernes, el ataque fue reivindicado por dos grupos yihadistas, lo que sería toda una novedad en el volátil escenario maliense: se trata de al-Murabitún y de sus antiguos aliados del AQMI, lo a significaría que las alianzas se están replanteando en esa región.

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