25 noviembre, 2014

SÃo Paulo. AP. El último sospechoso hasta ahora buscado en el escándalo de corrupción que envuelve a la petrolera estatal brasileña Petrobrás, se entregó ayer a la Policía.

A Adarico Negromonte se le acusa de entregar dinero como empleado de un cambista de dólares criminal que mediaba sobornos entre empresas constructoras, políticos y la empresa petrolera. Negromonte, de 69 años, es hermano de Mario Negromonte, quien entre 2011 y 2012 fue titular del Ministerio de Ciudades, creado para incentivar planes de infraestructura.

Es la última pieza en la más reciente fase de la investigación en torno a un posible desvío de $4.000 millones del Gobierno entre el 2004 y el 2012.

Los miembros de la red criminal inflaban costos de proyectos de infraestructura para enriquecer a funcionarios de la paraestatal y posiblemente proveer de fondos a algunos partidos políticos, incluido el gobernante Partido de los Trabajadores, según los informes.

El escándalo de corrupción daña la credibilidad de la imagen de la presidenta Dilma Rousseff , de acuerdo con analistas, que dirigió el Consejo Administrativo de Petrobrás entre el 2003 y el 2010, cuando era ministra de Minas y Energía y jefa de gabinete de la Presidencia.

Avance de indagación. Las autoridades detuvieron hace más de una semana a otros 24 hombres, principalmente ejecutivos de compañías de construcción. También confiscaron documentos en las oficinas de Odebrecht, la mayor constructora de Brasil. El último en entregarse fue Negromonte, quien fue señalado como fugitivo.

Un juez federal liberó el miércoles a 11 sospechosos en la red de sobornos porque consideró que no pondrían en riesgo la investigación.

La Policía dice que los ejecutivos de compañías de construcción supuestamente sobornaron a funcionarios de Petrobrás para obtener contratos que podrían sumar más de $23 miles de millones. Entre los funcionarios públicos detenidos, está Renato Duque, exdirector de Servicios de la firma estatal .

La investigación comenzó en marzo con la detención de Paulo Roberto Costa, un exdirector de refinamiento de la petrolera, que después dijo a la Policía que aceptó sobornos de empresas a cambio del 3% de la cantidad de los contratos licitados.

El caso se sustenta en los testimonios del cambista de dólares Alberto Youssef, condenado por un fraude bancario y quien asegura que el dinero se destinaba al Partido de los Trabajadores (gobernante ) y a otros dos grupos políticos. Youssef y Costa están cooperando con la investigación a cambio de una sentencia más leve.