31 julio, 2014

Freetown

Sierra Leona y Liberia tomaron medidas drásticas ante la epidemia de fiebre hemorrágica, provocada en gran parte por el virus del ébola, que ha causado en siete meses la muerte de un total de más de 700 personas en estos dos países y en la vecina Guinea.

La Organización Mundial de la Salud difundió nuevos datos este jueves sobre esta epidemia en África occidental. Así, hasta el 27 de julio, se habían registrado más de 1.300 casos, incluyendo a 729 personas que fallecieron en Guinea, Liberia, Nigeria y Sierra Leona.

Horas después de que la presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf ordenara en la noche del miércoles el cierre de "todas las escuelas", su homólogo sierraleonés, Ernest Bai Koroma decretó el jueves el estado de emergencia.

"Los desafíos extraordinarios requieren medidas extraordinarias. La enfermedad (causada por) el virus del Ébola constituye un desafío extraordinario para nuestra nación", dijo Koroma en un discurso difundido por televisión.

"Por lo tanto (...) proclamo el estado de emergencia pública", agregó.

Koroma también anunció medidas como poner en cuarentena las áreas afectadas por el ébola, desplegar fuerzas de seguridad para proteger al personal médico y prohibir las reuniones públicas, así como allanar los lugares en los que se piensa que puede haber enfermos.

El mandatario también dijo que "hubo más de 130 supervivientes de esta enfermedad", recalcando las posibilidades de curarse que tienen las personas ingresadas en centros de salud.

En la noche del miércoles, la presidenta de Liberia había por su parte ordenado "el cierre de todas las escuelas" en un discurso difundido por televisión.

Varios oficiales liberianos de migración se protegen con guantes para evitar el contagio del ébola, mientras inspeccionan los pasaportes de varios ciudadanos de Sierra Leona en el paso fronterizo de Bo Wateside, en Liberia.
Varios oficiales liberianos de migración se protegen con guantes para evitar el contagio del ébola, mientras inspeccionan los pasaportes de varios ciudadanos de Sierra Leona en el paso fronterizo de Bo Wateside, en Liberia.

Además, "se ordena por la presente el cierre hasta nueva orden de todos los mercados de las zonas fronterizas", puntualizó.

Sirleaf también afirmó que este viernes "quedaba declarado día no laborable con el fin de usarlo para desinfectar todas las instalaciones públicas".

El médico belga Peter Piot, uno de los que descubrieron el virus del Ébola en 1976 en Zaire (hoy República Democrática del Congo, RDC) estimó que las dificultades que tienen Liberia y Sierra Leona para enfrentar la epidemia se deben a que "esos países salen de decenas de guerra civil".

"Liberia y Sierra Leona tratan ahora de reconstruirse y por lo tanto hay una falta total de confianza en las autoridades que, sumada a la pobreza y a los servicios de salud mediocres, es en mi opinión la causa de esta gran epidemia", añadió en entrevista a la AFP.

La RDC anunció nuevas disposiciones sanitarias para evitar que vuelva a haber casos de ébola y Kenia y Etiopía también indicaron el jueves que habían tomado medidas al respecto.

Los temores de que el brote de ébola en África se propague a otros continentes aumentaron el miércoles. Europa y Asia se mantenían en alerta, Médicos Sin Fronteras advirtió que la epidemia estaba fuera de control y los cuerpos de paz de Estados Unidos anunciaron que se retiraban de la región.

El virus del ébola puede matar a las personas en cuestión de días, tras causar una intensa fiebre y serios dolores musculares, vómitos, diarrea y, en algunos casos, la insuficiencia de los órganos y un incontenible sangrado.