Coalición de primer ministro logra al menos 310 de 465 escaños en disputa en el Parlamento

 22 octubre
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, obtuvo una amplia victoria en las elecciones legislativas.
El primer ministro japonés, Shinzo Abe, obtuvo una amplia victoria en las elecciones legislativas.

Tokio

El primer ministro conservador japonés, Shinzo Abe, obtuvo este domingo una amplia victoria en las elecciones legislativas anticipadas, según los primeros sondeos, tras una campaña centrada en la amenaza de Corea del Norte.

La coalición formada por el Partido Liberal Demócrata (PLD, derecha) de Abe y el partido Komeito (centro-derecha) habría conseguido 310 escaños de los 465 de la cámara baja, según estimaciones de la cadena privada TBS, basadas en los sondeos a pie de urna difundidos después de las 8 p.m. (hora local).

En el poder desde finales de 2012, después de un primer ejercicio fallido en 2006-2007, Abe podría mantenerse al mando hasta 2021, y convertirse así en el político que más tiempo ha ocupado el cargo de primer ministro.

Antes de las elecciones, su coalición contaba con 318 escaños en la Cámara Baja, pero una serie de escándalos socavaron su imagen e introdujeron el riesgo de una derrota en unas legislativas inicialmente previstas para dentro de un año.

Así, Abe decidió el mes pasado convocar elecciones anticipadas, aprovechando que la oposición está fragmentada.

Con su cómoda mayoría, Abe conseguirá todavía más legitimidad en su firmeza respecto a Corea del Norte, que ya ha lanzado dos misiles por encima del archipiélago nipón. Abe es favorable a la posición de su aliado estadounidense, consistente en mantener “todas las opciones” sobre la mesa, aún la militar.

“Mi tarea inminente es actuar con firmeza respecto a Corea del Norte. Para ello, se necesita una diplomacia fuerte. Quiero reforzar nuestra potencia diplomática después de la confianza que hemos obtenido”, declaró a la televisión.

"Apoyo la posición de Shinzo Abe de no ceder a la presión (nor)coreana. Quiero que siga manteniéndose firme, cooperando con Estados Unidos y Corea del Sur, para mí es un tema importante de esta campaña", dijo Yoshihisa Iemori, un empresario del sector de la construcción, que votó el domingo por la mañana en el centro de la capital.

Tras una breve campaña de 12 días, la jornada electoral transcurrió este domingo entre inmensas trombas de agua y fuertes ráfagas de viento, mientras se acercaba al archipiélago el tifón Lan, procedente del suroeste, con vientos de hasta 216 km/h en el océano Pacífico.

Por ello, más de 380 vuelos, desde y hacia Japón, fueron anulados el domingo, y varios trenes y ferris fueron suprimidos en el oeste.

Aunque estas duras condiciones meteorológicas no perturbaron la logística de los comicios, si que podrían haber favorecido la abstención.

A las 19:30 (hora local), la participación había sido de 31,82%, frente al 32,72% en las anteriores legislativas, en diciembre de 2014.

Esta participación no tiene en cuenta, sin embargo, los votos por correo, que en Japón son posibles varios días antes de los comicios. Unos 21,4 millones de electores, de los cerca de 100 millones que son llamados a las urnas, votaron antes de este fin de semana, un récord, anunció el domingo el gobierno.

Durante la campaña, Abe ha tenido que hacer frente a una oposición debilitada y dividida, compuesta esencialmente por dos partidos creados poco antes de estas elecciones.

El Partido de la Esperanza (derecha) de la carismática gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, habría obtenido 50 escaños, según TBS.

El nuevo Partido Demócrata Constitucional (centro izquierda) habría conseguido un resultado mejor de lo esperado, pero muy por detrás de la coalición de Abe.

“Creo que el resultado será muy severo”, declaró Koike. La líder de derecha, que fue una conocida periodista de televisión, fue ministra con Abe y comparte su nacionalismo, pero su decisión de no presentarse personalmente a las elecciones la hizo caer en los sondeos.

La coalición de Abe estaría, pues, en posición de mantener su mayoría de dos tercios en la Cámara Baja.

Se trata de una condición necesaria para convocar un referendo sobre un cambio de la Constitución pacifista, dictada en 1947 por Estados Unidos tras la rendición de Japón al término de la II Guerra Mundial y cuyo artículo 9 establece la renuncia “para siempre” a la guerra.

Un deseo caro a los nacionalistas japoneses que apoyan a Abe. Sin embargo, éste no se mostró demasiado presuroso, este domingo, por cambiar la Constitución, priorizando la idea de alcanzar un consenso lo más amplio posible.

“No preveo proponer (la enmienda) únicamente con la coalición en el poder. Intentaremos tener el apoyo del mayor número posible (de diputados)”, declaró, esperando poder hablar sobre este tema con el Partido de la Esperanza.

El gobierno de Abe puso en marcha la "abenomics", una política económica para hacer frente al envejecimiento de la población y la deflación que mina la economía desde hace décadas.

En los diez últimos años Japón ha vivido un largo periodo de crecimiento aunque la baja tasa de desempleo esconde en realidad una importante precariedad laboral.