14 febrero, 2016
Los dos aspirantes, dos técnocratas que han hecho promesas similares, tienen como prioridad la seguridad, la justicia y el desarrollo económico.
Los dos aspirantes, dos técnocratas que han hecho promesas similares, tienen como prioridad la seguridad, la justicia y el desarrollo económico.

Bangui

Los centroafricanos empezaron a votar este domingo para elegir a su nuevo presidente entre dos candidatos, ambos ex primeros ministros, Anicet Georges Dologuélé y Faustin Archange Touadéra, con la esperanza de alcanzar la paz después de tres años de violencia religiosa.

"Todo lo que queremos es seguridad para dar un nuevo impulso a nuestro país", dijo a la AFP Ndadder, un militar que esperaba para votar en el PK5, el barrio musulmán de Bangui, la capital de la República Centroafricana.

Cerca de dos millones de electores están llamados a elegir presidente entre los dos candidatos, ambos de 58 años. La primera vuelta, en la que participaban 30 candidatos, se celebró el 30 de diciembre.

"Es una elección crucial, el futuro presidente reconstruirá nuestro país, esperamos mucho de él", dijo a la AFP Gaston, un habitante del barrio de Lakouanga.

Los electores, tanto musulmanes como cristianos, de este país de 4,8 millones de habitantes, uno de los más pobres del mundo, se han inscrito masivamente en las listas electorales aunque pocos se atreven a hacer un diagnóstico sobre el resultado.

Los dos aspirantes, dos técnocratas que han hecho promesas similares, tienen como prioridad la seguridad, la justicia y el desarrollo económico.

En marzo de 2013, la coalición de milicias rebeldes Seleka, mayoritariamente musulmana y liderada por Michel Djotodia, derrocó al presidente François Bozizé y abocó al país a un ciclo de violencia entre comunidades que culminó a finales de ese año con masacres a gran escala y el desplazamiento de miles de personas.

La operación militar francesa Sangaris expulsó a Seleka del poder y una misión de la ONU en el país (Minusca) intenta desde entonces mantener la paz y la seguridad.

Anicet Georges Dologuélé, uno de los aspirantes, es el favorito gracias a sus 23,78% de los votos en la primera vuelta y tiene el apoyo del partido de Bozizé (KNK) y de los círculos de negocios.

Su rival Faustin Archange Touadéra, sorprendió en la primera vuelta con 19,42% de los votos. Fue el último primer ministro de Bozizé y tiene el apoyo de parte de la base del KNK.

El nuevo presidente también tendrá que organizar unas nuevas elecciones legislativas, cuya primera vuelta, que se celebró junto a la primera vuelta de las presidenciales el 30 de diciembre, fue anulada por el tribunal constitucional por "numerosas irregularidades".

Para evitar nuevos problemas, la Autoridad Nacional Electoral (ANE) ha puesto en marcha cursillos de 48 horas para enseñar a los agentes electores como contar los votos o como levantar actas.

"Después de votar no se quede cerca del colegio electoral para crear tensión. Váyase a casa y evite el fraude", pidió el viernes la presidenta de transición, Catherine Samba Panza.

En los últimos meses la República Centroafricana ha vivido en una calma relativa y la primera vuelta se celebró sin incidentes. Sin embargo, por precaución, este domingo estaban cerradas las fronteras terrestres y marítimas así como los comercios, bares y discotecas.

Los 10.000 hombres de la Minusca, la misión de la ONU, con el apoyo de la misión francesa Sangaris, siguen movilizados durante la jornada.

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