Salida de miles de personas se inició bajo la custodia de Naciones Unidas

 10 diciembre, 2015

Homs, Siria AFP, AP Centenares de civiles y rebeldes sirios empezaron a evacuar este miércoles el último barrio de Homs bajo su control, tras un acuerdo con el régimen de Bashar al-Asad, que a partir de ahora controlará prácticamente toda la ciudad.

Gran parte de esta enorme provincia del centro de Siria sigue, sin embargo, en manos de los insurgentes del Frente Al Nosra, la rama siria de al-Qaeda, que controla el este, y del grupo yihadista Estado Islámico (EI), en el este, donde está la antigua ciudad de Palmira.

Un convoy de 10 autobuses blancos, en el cual iban mujeres, niños y ancianos con bolsas y maletas, salió de la entrada noroeste del barrio de Waer. Otros cinco autobuses transportaban combatientes.

El convoy estaba custodiado por diez vehículos de Naciones Unidas, diez ambulancias y varios vehículos del Ejército del régimen para evitar incidentes en la carretera. Entre los evacuados había una quincena de heridos.

El acuerdo es similar al alcanzado en la Ciudad Vieja de Homs en mayo del 2014. Allí, el Gobierno asumió el control del barrio después de que unos 2.000 rebeldes recibieron paso franco hasta zonas en manos de la oposición al norte de Homs. El área quedó destruida y miles de civiles murieron o se vieron obligados a huir y los rebeldes solo se rindieron tras verse hambrientos y superados en potencia de fuego.

La comunidad internacional trabaja en una iniciativa para buscar un alto el fuego y diálogo de paz. Muchos esperan que estos acuerdos puedan repetirse en toda Siria para crear zonas en paz y un clima que conduzca a negociaciones para formar un gobierno de transición.

La ciudad de Homs, que tenía 800.000 habitantes a principios de la revuelta de 2011 (65% sunitas, 25% alauitas -el grupo del presidente Asad- y entre 7 y 8% de cristianos) ha sido el escenario de violentos enfrentamientos.

El gobernador de la ciudad, Talal Barazi, dijo que entre los que abandonaron el barrio de Waer iban unos 300 hombres armados que rechazaron el acuerdo concluido con los líderes locales y algunos grupos armados”, dijo el gobernador.

Según Barazi, los hombres armados se dividen en tres grupos: el primero, que evacuó el barrio este miércoles, otro que quiere quedarse y está negociando con el régimen volver a la vida civil y un tercero con personas que se irán en el último convoy.

Actualmente viven 75.000 personas en este barrio, comparadas con las 300.000 que había antes del conflicto.

El acuerdo de Waer, supervisado por la ONU, prevé que unos 2.000 rebeldes y sus familias abandonen el barrio, asediado en los últimos tres años por las fuerzas del régimen de al-Asad.

“Vamos a aplicar la primera parte (del acuerdo) y todo habrá terminado a finales de la semana que viene”, dijo Barazi.

Según Rami Abdel Rahman, director de la oenegé Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), en Waer había 45 grupos armados, entre ellos el Frente Al Nosra -la rama siria de Al-Qaeda- y varios grupos islamistas.

Según el OSDH, los autobuses se dirigirán hacia Qalaat al-Madiq, en la vecina provincia de Hama, y luego hacia la región de Idleb, en el noroeste del país, en manos del llamado Ejército de la Conquista, que reúne el Frente Al Nosra y varios grupos islamistas.

Tras la salida de los rebeldes, la Policía, y no el Ejército, se encargará de la seguridad de Waer.

Miembros de las fuerzas gubernamentales sirias escoltan los buses con centenares de civiles y de combatientes rebeldes que salen del barrio de Waer, en la ciudad de Homs, bajo un acuerdo con el régimen de Bashar al Asad. | AFP
Miembros de las fuerzas gubernamentales sirias escoltan los buses con centenares de civiles y de combatientes rebeldes que salen del barrio de Waer, en la ciudad de Homs, bajo un acuerdo con el régimen de Bashar al Asad. | AFP

En 2011, Homs fue el epicentro de las manifestaciones contra el régimen, que fueron duramente reprimidas. En marzo de 2012, el ejército retomó el barrio de Baba Amr y dos años más tarde, en mayo de 2014, recuperó el control del casco antiguo tras un largo asedio. La ciudad ha quedado destruida por los combates y en algunos barrios sólo hay ruinas.

La evacuación de los rebeldes coincide con las negociaciones en Arabia Saudí entre varios grupos políticos y armados de oposición para intentar crear un frente común y negociar luego la paz con el régimen de al-Asad.

Esta reunión, auspiciada por el ministro saudí de Relaciones Exteriores, Adel al-Jubeir, y que se celebra hasta el jueves a puerta cerrada, es la primera de este tipo desde que empezó el conflicto, en el que hasta ahora han muerto 250.000 personas.

Entretanto, cinco mujeres y tres niños murieron en bombardeos realizados supuestamente por la aviación rusa en Al Abada, en la región de Guta Oriental, un bastión rebelde cerca de Damasco, indicó el OSDH.

También fallecieron al menos 11 civiles en Hamuriyeh, en la misma región, como consecuencia de bombardeos cuya autoría el OSDH no pudo comprobar.

Rusia, gran aliado de Damasco, lanzó en setiembre una campaña aérea contra los grupos “terroristas” de Siria, pero los países occidentales le reprochan que apunte principalmente a los rebeldes moderados, y no al EI.