7 julio, 2013

AFP

El presidente Raúl Castro criticó este domingo la pérdida de "valores morales y cívicos", así como el crecimiento de hechos delictivos y conductas "marginales" en la sociedad cubana, a las que pidió combatir.

"Hemos percibido con dolor el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás", dijo el mandatario al clausurar la sesión semestral del Parlamento cubano.

Añadió que "conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad".

El presidente Raúl Castro (uniforme militar) y el vicepresidente Miguel Diaz-Canel (derecha) ayer durante la primera sesión anual de la Asamblea Nacional, en La Habana.
El presidente Raúl Castro (uniforme militar) y el vicepresidente Miguel Diaz-Canel (derecha) ayer durante la primera sesión anual de la Asamblea Nacional, en La Habana.
Raúl Castro censuró ciertas conductas cotidianas de sus compatriotas

Intelectuales y pedagogos cubanos han alertado sobre esa realidad, marcando el inicio de la "decadencia" en la crisis que a partir 1990 se sumergió Cuba tras la desaparición de la Unión Soviética, que marcó una caída económica y un deterioro social.

"Se ha afectado la percepción respecto al deber ciudadano ante lo mal hecho y se tolera como algo natural botar desechos en la vía; hacer necesidades fisiológicas en calles y parques; marcar y afear paredes de edificios o áreas urbanas; ingerir bebidas alcohólicas en lugares públicos y conducir vehículos en estado de embriaguez", dijo el mandatario al citar una lista más extensa de problemas.

Tolerancia a la impunidad. Indicó que "una parte de la sociedad ha pasado a ver normal el robo al Estado. Se propagaron con relativa impunidad las construcciones ilegales en lugares indebidos, la ocupación no autorizada de viviendas, la comercialización ilícita de bienes y servicios, el incumplimiento de los horarios en los centros laborales, el hurto y sacrificio ilegal de ganado, la captura de especies marinas en peligro de extinción", entre otros.

Opinó que "el combate contra esas nocivas conductas y hechos debe efectuarse utilizando diversos métodos y vías. La pérdida de valores éticos y el irrespeto a las buenas costumbres puede revertirse mediante la acción concertada de todos los factores sociales, empezando por la familia y la escuela desde las edades tempranas y la promoción de la Cultura",

"Este será un proceso complejo que tomará bastante tiempo", dijo.