Desde principios de 2014, las autoridades de Zhejiang han derribado cruces en más de 400 iglesias

 7 mayo, 2015
Los cálculos del número de cristianos en China van desde la cifra oficial de 23 millones a las de los estudiosos independientes, que llega a 100 millones.
Los cálculos del número de cristianos en China van desde la cifra oficial de 23 millones a las de los estudiosos independientes, que llega a 100 millones.

Beijing

La provincia china de Zhejiang, donde las autoridades han retirado a la fuerza cientos de cruces de iglesias católicas y protestantes, presentó un proyecto de ley para vedar la colocación del símbolo cristiano en los techos de santuarios.

De ser aprobado el proyecto, las autoridades de esta provincia oriental tendrían fundamentos legales para retirar las cruces de los techos.

Desde principios de 2014, las autoridades han derribado cruces de más de 400 iglesias, lo cual ha provocado enfrentamientos con los fieles. Dicen que las cruces violan las normas de edificación, pero los opositores de la medida dicen que el Partido Comunista gobernante está molesto por el rápido crecimiento de los grupos cristianos.

"Las autoridades atribuyen gran importancia a este símbolo religioso", dijo Zheng Leguo, un pastor de esa provincia que ahora vive en Estados Unidos. "Esto significa que no habrá más manifestaciones destacadas del cristianismo en el ámbito público".

Un proyecto de normas sobre edificios religiosos dado a conocer esta semana por el gobierno dice que las cruces deben estar totalmente sujetas al edificio y tener no más de la décima parte de la altura de la fachada. El símbolo debe ser acorde con la fachada y el entorno, dice el proyecto, que no incluye los fundamentos de la medida.

El cristianismo se ha difundido rápidamente en China desde los años 80, cuando Beijing aflojó los controles sobre la religión.

Los cálculos del número de cristianos en China van desde la cifra oficial de 23 millones a la de los estudiosos independientes, que llega a 100 millones.

En agosto, las autoridades de Beijing convocaron a una reunión de religiosos cristianos para darles a conocer el edicto de que la fe cristiana debe ser libre de influencias extranjeras y "adaptarse a China", un eufemismo que significa someterse al Partido Comunista.

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