Mandatario llegó este lunes a la Isla en una gira que se extenderá por dos días

 22 julio, 2014
El presidente chino, Xi Jinping, llegó anoche a Cuba, donde fue recibido por el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel (izq) en el aeropuerto José Martí. El líder ve oportunidad de negocios en reforma cubana.
El presidente chino, Xi Jinping, llegó anoche a Cuba, donde fue recibido por el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel (izq) en el aeropuerto José Martí. El líder ve oportunidad de negocios en reforma cubana.

La Habana

El presidente chino, Xi Jinping, iniciará este martes las actividades de una visita de dos días a Cuba, en busca de convertir a China en gran inversionista en la isla, además de segundo socio comercial y primera fuente de créditos.

"Esta visita cumplirá con los propósitos de fomentar la amistad, ahondar la confianza mutua, ampliar la cooperación e impulsar el desarrollo, abriendo una nueva etapa de la cooperación amistosa de beneficio mutuo entre China y Cuba", dijo Xi, quien se encuentra desde ayer en la noche en La Habana.

Xi será recibido en la tarde por su par cubano, Raúl Castro, con quien asistirá a la firma de varios acuerdos entre ambos países comunistas, en una gira centrada en la economía más que en la ideología.

Cuba es la última escala de una gira latinoamericana que lo llevó también a Brasil, Argentina y Venezuela. A estos dos últimos países, Xi tendió la mano con diversos acuerdos, mientras sus economías son miradas con recelo por Estados Unidos y Europa.

En coincidencia con su visita, medio centenar de empresarios chinos exploraron el lunes oportunidades de negocios en la isla, atraídos por las nuevas ventajas que ofrece Cuba a la inversión extranjera y por la futura zona franca de Mariel, 45 km al oeste de La Habana.

"Queremos que los empresarios chinos inviertan en Cuba y que se asocien con empresas cubanas", dijo Déborah Rivas, directora general de Inversiones Extranjeras de Cuba.

Xi culminará su gira latinoamericana de más de una semana el miércoles en Santiago de Cuba, 900 km al sureste de La Habana.

Raúl Castro emprendió reformas económicas en el 2008, proceso que algunos analistas consideran inspirado en China, para hacer eficiente el agotado modelo de estilo soviético.

Pero al cabo de seis años de reformas, la economía cubana sigue sin despegar debido, principalmente, a la falta de inversiones, por lo que la llegada de capitales frescos es vital para la isla.

Cuba puso en vigor, en junio, una nueva Ley de Inversión Extranjera y promueve la instalación de empresas foráneas en la zona franca del megapuerto de Mariel, inaugurado en enero, que absorberá todo el tráfico de carga de La Habana.

Xi indicó que la reforma cubana abre nuevas "oportunidades" para estrechar los lazos bilaterales.

"Cuba ya se encuentra impulsando, de forma integral, la actualización del modelo económico, lo cual constituye nuevas e importantes oportunidades de desarrollo para los lazos chino-cubanos", declaró.

Pekín es la principal fuente de créditos de La Habana, que debido al embargo estadounidense carece de acceso a los organismos financieros internacionales.

Además, es el segundo socio comercial de la isla, detrás de Venezuela.

Xi y Raúl Castro coincidieron en Brasilia el jueves en la cita entre China y el "cuarteto" de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que integran Cuba , Costa Rica, Ecuador y Antigua y Barbuda.

En Brasil, Xi ofreció un fondo de 20.000 millones de dólares para financiar infraestructura en América Latina, además de una línea de crédito adicional de hasta 10.000 millones y un fondo de cooperación de 5.000 millones.

Xi también asistió en Brasil a la cumbre de los BRICS, que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y además tuvo un encuentro con todos los presidentes sudamericanos.

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