Militares habrían abusado de niños, a quienes forzaron u ofrecieron alimentos

 1 mayo, 2015

París. AFP. El Ejército francés, acostumbrado a intervenir en África, se enfrenta a un escándalo potencialmente devastador en la República Centroafricana, donde sus soldados están acusados de haber violado a niños en el 2014.

El presidente francés, François Hollande, prometió ayer que será “implacable” si se confirman las acusaciones de que soldados franceses de la Operación Sangaris ultrajaron a niños a cambio de darles comida.

La Operación Sangaris comenzó en diciembre del 2013 para poner fin a los enfrentamientos entre milicias cristianas y musulmanas en la República Centroafricana. Participan 2.000 soldados franceses con el aval de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“Si la justicia y el mando militar confirman los hechos, habrá sanciones que serán proporcionales a los hechos que se hayan constatado, y si los hechos son graves, las sanciones serán graves”, afirmó Hollande en la ciudad de Brest.

En julio del 2014, el Ministerio de Defensa recibió un informe elaborado por miembros del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, presentes en la República Centroafricana, en el cual seis niños –el más joven de nueve años– afirmaban que habían sido violados bajo amenazas o a cambio de alimentos.

Ese informe se envió de inmediato a la Fiscalía de París, que abrió una investigación preliminar, la cual había permanecido secreta hasta el miércoles, cuando el diario británico The Guardian reveló el caso.

El presidente francés, François Hollande (derecha), acompañado por el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, habló ayer con los periodistas sobre la posible implicación de soldados de su país en abusos sexuales en la República Centroafricana. | AFP
El presidente francés, François Hollande (derecha), acompañado por el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, habló ayer con los periodistas sobre la posible implicación de soldados de su país en abusos sexuales en la República Centroafricana. | AFP

Miembros de la gendarmería, con prerrogativas judiciales y a las órdenes del fiscal de París, viajaron en agosto del 2014 a la República Centroafricana para iniciar la investigación.

El jueves, una fuente judicial francesa señaló que 14 soldados estaban implicados en el caso y que “muy pocos” fueron identificados durante la investigación.

El Ministerio de Defensa aseguró que había “tomado todas las medidas necesarias para permitir que se establezca la verdad”.

Soldados de Chad y Guinea Ecuatorial fueron acusados de abuso sexual de menores en República Centroafricana, en un informe de la ONU que también acusa a Francia, afirmó ayer la ONG Aids-Free World .

Testimonios. El informe confidencial de la ONU cita testimonios de dos niños que presenciaron las violaciones, dijo a la AFP Paula Donovan, de Aids-Free World, quien tuvo acceso al documento.

“Uno de los niños entrevistados dijo que había visto a su amigo, de 9 o 10 años, con dos soldados de Guinea Ecuatorial”, dijo Donovan en un correo electrónico.

“El amigo realizó una felación y fue sodomizado por un soldado mientras el otro mantenía guardia, y luego intercambiaron roles”, indicó.

Otro niño “dijo ser testigo mientras su amigo era sodomizado por dos soldados de Chad, en tanto un tercero mantenía guardia”, agregó.

Donovan entregó el documento de las Naciones Unidas a The Guardian .

Posibles abusos sexuales
Posibles abusos sexuales

El documento recapitula los testimonios de seis niños de entre nueve y 15 años, considerados muy creíbles, sobre hechos que habrían ocurrido en el aeropuerto de M'Poko (en Bangui), entre diciembre del 2013 y junio del 2014, precisó el miércoles el Ministerio de Defensa.

“Los niños dijeron que tenían hambre y que pensaban poder conseguir alimentos con los soldados” franceses, dijo Donovan a la AFP. Los militares les habrían entregado comida y, a veces, pequeñas cantidades de dinero, a cambio de relaciones sexuales.

Según la responsable de la ONG, algunos niños afirman que fueron violados y otros, que sufrieron abusos. Otros menores afirman que presenciaron violaciones.

Algunos de ellos describieron de forma precisa a sus agresores, lo que en principio debería permitir su identificación.