20 junio
El presidente de Brasil, Michel Temer, pasaba revista a una guardia de honor a su llegada, el martes, al aeropuerto Vnukovo de Moscú.
El presidente de Brasil, Michel Temer, pasaba revista a una guardia de honor a su llegada, el martes, al aeropuerto Vnukovo de Moscú.

Sao Paulo, Brasil

La Policía Federal (PF) brasileña llegó a la conclusión de que el presidente Michel Temer incurrió en el delito de "corrupción pasiva", según un informe preliminar divulgado este martes por el Supremo Tribunal Federal (STF).

El informe, adelantado la víspera por filtraciones de prensa, debe servir de base al fiscal general Rodrigo Janot para pedir formalmente el procesamiento del mandatario conservador.

"Ante el silencio del Mandatario Mayor de la Nación y de su exasesor especial, resultan irrebatibles las evidencias que (...) indican con vigor la práctica de corrupción pasiva", subraya el documento.

El informe se refiere a la relación entre Temer y el diputado suspendido Rodrigo Rocha Loures, actualmente encarcelado, quien fue filmado transportando una maleta con 500.000 reales (unos $150.000) entregada por un ejecutivo del gigante de la agroalimentación JBS.

Rocha Loures es señalado por JBS como la persona directamente designada por Temer para recibir sobornos.

La mención al "silencio" de Temer remite a la negativa del jefe de Estado de responder a un interrogatorio enviado por Janot para esclarecer los hechos, un derecho asegurado en la Constitución.

Temer, en una gira internacional por Rusia y Noruega, se limitó a decir: "Vamos a esperar".

El informe destaca que en los próximos días deberá completar las investigaciones sobre otras denuncias, entre ellas la de que Batista corrompía magistrados, como dijo a Temer -sin que éste reaccionara- en la grabación que entregó a la policía.

Temer está contra las cuerdas desde la revelación a mediados de mayo de la grabación de un diálogo que sostuvo con uno de los dueños de JBS, Joesley Batista, en la que el mandatario parece dar su consentimiento al pago de sobornos para comprar el silencio de un exdiputado preso.

La grabación fue entregada a las autoridades por el propio Batista, en el marco de una acuerdo de delación premiada a cambio de una futura reducción de penas.

En una entrevista publicada el sábado por la revista Época, Batista acusa a Temer de de liderar "la organización criminal más peligrosa del país" junto a sus ministros y colaboradores más cercanos.

Indignado con las declaraciones, Temer demandó judicialmente a Batista por calumnias, difamación e injurias, pero un juez federal consideró este martes que ninguno de esos delitos se configura en este caso.

La intención de Batista en la entrevista era la de "corroborar las declaraciones" que brindó a la fiscalía en el marco de su acuerdo de delación premiada, "las cuales, de ser confirmadas, indican la comisión de delitos" por parte de Temer, escribió el juez federal Vinicius Reis Bastos.

Batista "narró hechos y dio su entendimiento sobre ellos", acción contemplada por su "derecho constitucional de libertad de expresión", añadió el magistrado.

También este martes, el mandatario sufrió otra derrota, cuando su reforma de las leyes laborales –clave para su plan de austeridad– fue sorpresivamente rechazada en una comisión del Senado.