Benjamín Mondragón, alias "Benjamón", era uno de los principales líderes del grupo de narcotráfico involucrado en la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero

 14 octubre, 2014

Distrito Federal

Fuerzas federales mataron a un presunto jefe de Guerreros Unidos, un grupo del narcotráfico involucrado en la reciente desaparición de 43 estudiantes , informó el martes un funcionario federal.

Benjamín Mondragón, alias "Benjamón" y uno de los supuestos líderes de la organización criminal, murió en un enfrentamiento con autoridades en el estado central de Morelos, dijo el funcionario no autorizado a ser identificado porque no se ha informado oficialmente sobre el caso.

El funcionario dijo que no tenía información sobre si Mondragón estaría directamente involucrado en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Las autoridades han reportado que algunos alumnos habrían sido detenidos por policías municipales y entregados a miembros de Guerreros Unidos.

Las desapariciones ocurrieron luego de varios ataques ocurridos la noche del 26 de setiembre cuando la policía y civiles armados dispararon a los autobuses en los que los estudiantes se disponían a dejar Iguala, un municipio del estado sureño de Guerrero. Los disparos dejaron seis muertos y 25 heridos.

Más de una treintena de personas han sido detenidas, 26 de ellos policías de Iguala y el resto presuntos sicarios de Guerreros Unidos, un grupo que surgió tras divisiones en el cartel de los hermanos Beltrán Leyva.

Los supuestos miembros del grupo del narcotráfico han dado información a las autoridades para localizar nueve fosas en distintos lugares de Iguala y de dónde se han recuperado varios cuerpos que algunos temen sean de los jóvenes estudiantes.

El caso es investigado ahora por las autoridades federales que aún realizan pruebas para identificar los restos y determinar si se trata de algunos de los alumnos.

Al menos uno de los presuntos sicarios ha dicho que le habían ordenado matar a 17 de los estudiantes.

La desaparición de los jóvenes ha desatado la indignación de diversos sectores dentro y fuera de México, y ha sacudo la imagen de relativa mejoría en seguridad pública que el Gobierno federal ha tratado de mostrar en los casi dos años que lleva en el poder el presidente Enrique Peña Nieto.

También ha obligado al mandatario a referirse al tema de la violencia en México, del que no había hecho referencia en sus discursos públicos.

El lunes, cientos de estudiantes y profesores realizaron protestas que dañaron varios edificios del Gobierno del estado de Guerrero.