La información se divulgó a pedido de la familia de la víctima

 15 agosto, 2014

Washington

Las autoridades estadounidense identificaron el viernes al oficial que mató el sábado pasado a un joven negro desarmado en la ciudad de Ferguson, Misuri (centro), lo que desató varias noches de protestas y enfrentamientos.

En declaraciones a la prensa , el jefe de la policía Thomas Jackson, identificó al oficial como Darren Wilson, un agente que llevaba seis años en la Policía.

En declaraciones a CNN más temprano, Jackson describió a Wilson como un oficial fantástico.

Un hombre observa mientras la Policía se desplaza en medio de una nube de gas lacrimógeno durante enfrentamientos, el miércoles en la noche, en Ferguson, Misuri.
Un hombre observa mientras la Policía se desplaza en medio de una nube de gas lacrimógeno durante enfrentamientos, el miércoles en la noche, en Ferguson, Misuri.

La información se divulgó entre otros a pedido de la familia de la víctima, Michael Brown, de 18 años, quien murió en pleno día el sábado.

Desde la muerte de Brown, la comunidad negra se movilizó y las manifestaciones se han repetido en Ferguson, pero los disturbios también se reprodujeron en otras urbes del país.

Centenares de personas desfilaron pacíficamente en la noche del jueves en Ferguson, junto al oficial de la policía estatal, el capitán Ron Johnson, a quien se encomendó la misión de restaurar la calma en esa ciudad y relevar a un polémico jefe de la policía local.

Johnson, un agente negro, estuvo presente en la primera fila de la manifestación y es originario de Ferguson, una ciudad de la que 14.000 de sus cerca de 21.000 habitantes son afroestadounidenses, pero cuyos policías son sobre todo blancos.

Regresó a su localidad natal para asumir el mando de una policía cuyas intervenciones habían sido muy criticadas por la población por el uso excesivo de la fuerza.

El jueves, el presidente Barack Obama, pidió transparencia y paz en esa localidad y criticó un uso excesivo de la fuerza contra manifestaciones pacíficas, pero también destacó que no había ninguna excusa para recurrir a la violencia contra los policías.