27 mayo, 2015

Ciudad Acuña, México AP El cuerpo de un bebé fue hallado en una ciudad en la frontera entre México y Estados Unidos. Las autoridades locales dijeron que ya estaba contabilizado en la cifra de 13 fallecidos.

El cuerpo del niño fue encontrado entre escombros de casas derruidas de Ciudad Acuña, fronteriza con Del Río, Texas .

Inicialmente se había informado de que el bebé estaba desaparecido porque el tornado arrebató el portabebé de las manos de su madre, aunque nuevos informes señalan que, al parecer, estaba en un carro.

El alcalde Evaristo Pérez añadió que fueron encontrados sin novedad los cuatro miembros de una familia que habían sido reportados como desaparecidos. Resultó que estaban en otra localidad cuando el tornado golpeó Ciudad Acuña.

El fenómeno natural golpeó el lunes temprano y dejó al menos 300 heridos, 200 casas destruidas y unas 800 dañadas. Unas 4.000 personas se vieron afectadas.

Algunas de las casas quedaron reducidas a pilas de escombros, lo que ha hecho más difícil la búsqueda de personas.

Con maquinaria pesada se trató de remover los escombros y facilitar a las familias el rescate de algunas posesiones.

Gerardo Aguinaga y su hermana, Perla Isabel, permanecían en frente de lo que fue su casa y su negocio de tacos, la tradicional comida mexicana. Perla se lamentaba por haber quedado sin nada.

Estos hermanos contaron que su padrastro, Édgar Gerardo González, su mamá, Alma Isabel, y Ryan, el hijo de cinco años de Perla, estaban en la casa cuando azotó el tornado. Todos sobrevivieron, aunque con heridas. Alma Isabel y Bryan se escondieron bajo la cama mientras su casa colapsaba. Ella resultó con heridas en la espalda y moretones y el pequeño tenía cortaduras en la cabeza.

El padrastro estaba en la parte trasera de la casa, recargado contra una pared que le cayó encima y lo hirió.

Sin embargo, logró liberarse y rescató a su esposa y el niño. Entre los escombros, solamente encontraron la billetera de González y dos zapatos.

Otras cuatro casas de los alrededores también quedaron destruidas y lo único que podía observarse de pie eran los cuartos de baño, el lugar donde las autoridades mexicanas recomiendan a la gente que se proteja durante una tormenta.

Varios vehículos fueron lanzados a techumbres de casas de un piso.

El presidente Enrique Peña Nieto realizó, entre el lunes y martes, recorridos en Ciudad Acuña y prometió ayuda a la población para reconstruir las viviendas.

El último gran tornado que golpeó la zona ocurrió en la ciudad cercana de Piedras Negras, fronteriza con Eagle Pass, Texas, en el 2007 y entonces dejó tres fallecidos.

El gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, dijo que todo fue muy rápido y el tornado duró unos cuantos segundos.

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