El premio Nobel de la Paz chino falleció la semana anterior consecuencia de cáncer de hígado, su esposa está bajo arresto domiciliario desde el 2010

 22 julio
Cientos de personas acudieron a Hong Kong el 19 de julio para rendir homenaje al fallecido premio Nobel Liu Xiaobo, disidente chino pro-democracia cuya muerte en custodia sorprendió al mundo.
Cientos de personas acudieron a Hong Kong el 19 de julio para rendir homenaje al fallecido premio Nobel Liu Xiaobo, disidente chino pro-democracia cuya muerte en custodia sorprendió al mundo.

Pekín

En un pequeño parque frente a la casa del fallecido premio Nobel de la Paz chino Liu Xiaobo en Pekín, sentados a una mesa de piedra, unos policías examinan a cualquier persona que se aproxime a la valla que vigilan.

Más de una semana después de que el disidente muriera bajo custodia como consecuencia de un cáncer de hígado, cuatro agentes observan el acceso al apartamento donde su viuda, la poetisa Liu Xia, ha estado en arresto domiciliario desde 2010.

Su presencia contradice las declaraciones oficiales de la semana pasada según las cuales Liu Xia, de 56 años, está "libre".

La escritora apareció en un vídeo difundido por las autoridades el 15 de julio en el que se la veía esparcir las cenizas de su esposo en el mar, pero varios amigos suyos no han logrado hablar con ella desde entonces y creen que está bajo custodia policial en la provincia sureña de Yunnan.

Entretanto, los agentes, unos con uniforme y otros de paisano, vigilan con empeño el apartamento, aunque puede que la vivienda esté desierta.

"¿Adónde van?", pregunta un policía a dos mujeres de mediana edad que se acercan. "Vivimos aquí", contesta una de ellas, como si estuviera acostumbrada a esa pregunta.

Al otro lado de la verja, un agente uniformado está sentado en una silla frente a la puerta del piso de Liu Xia. Otros tres esperan sentados en la oscuridad de la entrada. Uno de ellos come un tazón de fideos. Todos se levantan al ver llegar a un reportero de la AFP.

Un guardia de seguridad se sienta en la entrada del edificio de apartamentos donde Liu Xia, la esposa del último premio Nobel Liu Xiaobo, vive en Beijing.
Un guardia de seguridad se sienta en la entrada del edificio de apartamentos donde Liu Xia, la esposa del último premio Nobel Liu Xiaobo, vive en Beijing.

"¿Qué está haciendo aquí? No vive en este vecindario", dice el policía uniformado, indicándole la salida al reportero.

Delante de la valla, unos agentes hablan a la espera de ir a almorzar. "Ayer vinieron cinco o seis periodistas", dice un hombre de mediana edad que viste una camiseta negra, la prenda favorita de los policías de paisano.

"Esos extranjeros sólo vienen aquí para crear problemas. Quieren sacar fotos de todo. La hora del almuerzo es su hora punta, luego se calma después de las siete de la tarde", explica.

Horas antes, un equipo de televisión compuesto por cuatro personas ha entrado por una de las principales entradas del complejo, y varios policías los han rodeado rápidamente.

"¿Sabe quién es Liu Xia?", ha preguntado uno de los periodistas a un agente, que le ha respondido, irritado: "¡Nunca he visto a nadie tan grosero como usted!".

Más o menos al mismo tiempo, la policía ha arrestado a un fotógrafo de la AFP al que ha pedido que borrara tres fotos que había sacado del exterior del apartamento. Él se ha negado a hacerlo y ha sido liberado poco después.

En la rambla contigua al apartamento de Liu, los corredores aficionados, ciclistas y hombres con aspecto de pescadores parecen ajenos a la agitación en torno a la vivienda.

Perfil desconocido

El Gobierno chino ha borrado todas las menciones a Liu Xiaobo, uno de los líderes de la protesta de Tiananmen en 1989, de internet y los medios de comunicación locales.

Liu fue condenado a 11 años de cárcel en el 2009 por "subversión" después coescribir la Carta 08, un documento en el pedía reformas democráticas en el país comunista.

El año siguiente, se convirtió en el primer chino galardonado con el premio Nobel de la Paz, pero no pudo asistir a la ceremonia en Oslo.

"No sé quién es (Liu Xia ni Liu Xiaobo)", declara una mujer que vive en el mismo edificio. "Muchos empleados del Gobierno viven en estas casas. Los guardias están aquí para su seguridad", asegura.

Un anciano que recoge la basura en la rambla cree que esas medidas de seguridad se deben a la cercanía de la principal carretera de Pekín. "Y creo que Xi Jinping estuvo aquí", dice dubitativo.