Representantes del régimen y de la oposición discutirán plan cara a cara

 21 febrero
Combatientes rebeldes caminaron este martes hacia la ciudad de Al-Bab, a unos 30 kilómetros de la ciudad siria de Alepo.
Combatientes rebeldes caminaron este martes hacia la ciudad de Al-Bab, a unos 30 kilómetros de la ciudad siria de Alepo.

París

Las negociaciones para detener el devastador conflicto que asola Siria desde hace casi ya seis años se reanudarán el jueves en Ginebra sin demasiado optimismo, dada la situación de violencia en el terreno, el abismo entre entre los beligerantes y la incertidumbre sobre la posición de Estados Unidos.

Se trata del primer diálogo desde el último intento de resolver el conflicto, entre enero y abril del 2016 en Ginebra, que se saldó con un fracaso.

Entre tanto, el horror ha continuado, y como las veces anteriores, la proximidad de las conversaciones coincide con un recrudecimiento de la violencia en el campo de batalla. Desde hace varios días, las fuerzas gubernamentales bombardean posiciones rebeldes cerca de Damasco y en la provincia de Homs (centro). La oposición denuncia que se trata de un "mensaje sangriento" destinado a sabotear las negociaciones.

Las nuevas discusiones comienzan, no obstante, en un contexto sobre el terreno radicalmente distinto respecto a abril del 2016: el régimen apoyado por sus aliados ruso e iraní, ha reconquistado Alepo, el emblemático bastión de la insurrección en el norte, y esta ya no controlaría más que el 13%.

Turquía, apoyo de la oposición, se ha convertido en beligerante de facto interviniendo en tierra en el norte de Siria. Ankara se ha acercado a Moscú, apoyo vital del régimen y padrino, junto a este país y a Irán, desde finales de diciembre, de un alto el fuego muy volátil.

"No me hago ilusiones", admitió el emisario de la ONU Staffan de Mistura en un debate organizado en la Conferencia sobre Seguridad de Múnich.

Modo de trabajo

Esta vez, según fuentes diplomáticas cercanas a las negociaciones, la ONU hará un cara a cara entre los dos representantes. La delegación del régimen será liderada por el embajador sirio ante la ONU, Bashar al-Jaafari. La de la oposición por el abogado Mohamad Sabra, próximo a Turquía.

En teoría habrá tres grupos de trabajo sobre los temas previstos por la ONU: gobernanza, futura constitución y futuras elecciones.

Se trata de asuntos que no han podido ser abordados en profundidad, ya que la cuestión de la "transición política" no tiene el mismo sentido según hable el régimen o la oposición.

Por su parte, el presidente sirio reiteró su visión de las cosas: todos los grupos de la oposición son "terroristas", él cuenta con el "apoyo popular" para recuperar "cada palmo del territorio sirio" y solo las urnas pueden decidir su suerte.

Dada la diferencia de posturas entre las partes, las miradas se han girado hacia las potencias regionales e internacionales que deciden realmente la solución del conflicto.

El presidente Donald Trump, que ha pedido al Pentágono un nuevo plan para luchar contra el Estado Islámico antes de que acabe febrero, no ha dado señales sobre la implicación estadounidense para acabar con un conflicto que ha dejado más de 310.000 muertos y millones de refugiados.

Años de esfuerzos diplomáticos
- Iniciativas árabes

El 2 de noviembre del 2011, la Liga Árabe anuncia un acuerdo sobre un plan de alto el fuego, liberación de detenidos y retirada del ejército de las ciudades. Ninguna de las cláusulas se respeta. En las semanas posteriores, la Liga suspende a Siria y le aplica sanciones inéditas hasta entonces. A finales del 2012 el régimen sirio cierra la puerta a cualquier mediación árabe.

- Ginebra I

El 30 de junio del 2012, en Ginebra, el llamado "Grupo de Acción sobre Siria" (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y representantes de la Liga Árabe, Turquía y la Unión Europea) acuerda una transición política pero luego no se pone de acuerdo sobre cómo llevarla a cabo.

Washington quería que el acuerdo, que nunca fue aplicado, abriera el camino a la era post-Asad mientras que Moscú y Pekín, aliados de Damasco, afirmaban que los sirios tenían que decidir ellos mismos su futuro.

- Ginebra II

En enero del 2014 se celebran en Ginebra las primeras negociaciones entre régimen y oposición, que terminan sin resultados. El 15 de febrero el mediador de la ONU, Lakhdar Brahimi, que sustituyó a Kofi Annan en 2012, pone fin a las negociaciones antes de dimitir a su vez.

- Reuniones de Viena

El 30 de octubre del 2015, un mes después del inicio de la intervención rusa para apoyar al régimen sirio, 17 países, entre ellos Rusia, Estados Unidos, Francia y por primera vez Irán, estudian una solución política en Viena sin la presencia de representantes sirios. Pero tampoco hay acuerdo sobre el futuro de Asad.

El 14 de noviembre otra reunión termina en fracaso por el mismo motivo.

El 18 de diciembre del 2015, por primera vez, el Consejo de Seguridad de la ONU adopta una resolución con una hoja de ruta para una solución política, con un gobierno de transición en seis meses y elecciones en otros 18.

A principios del 2016, se celebran en Ginebra tres rondas de negociaciones indirectas entre el régimen y grupos de oposición, supervisadas por el emisario de la ONU Staffan De Mistura. Pero no se llega a un consenso sobre las modalidades de una posible transición. Sobre el terreno, se producen violaciones de una tregua auspiciada por Estados Unidos y Rusia.

- Rusia, Turquía e Irán, al frente

El 9 de agosto de 2016, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyo país apoya a los rebeldes, se reúne con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para sellar la reconciliación después de una crisis causada por el derribo de un avión ruso por la fuerza aérea turca en la frontera siria, a finales del 2015.

Dos semanas más tarde, Turquía lanza una operación militar en la provincia de Alepo para combatir a los yihadistas del grupo Estado Islámico y a milicias kurdas.

El 22 de diciembre, el régimen recupera el control de la ciudad de Alepo, al término de una operación de evacuación de decenas de miles de civiles y rebeldes gracias a un acuerdo patrocinado por Rusia, Irán y Turquía.

Los tres "padrinos" toman las riendas del asunto e imponen el 30 de diciembre un alto el fuego entre el ejército y grupos rebeldes.

El 23 y 24 de enero del 2017, y luego el 16 de febrero, organizan en Astaná (Kazajistán) unas conversaciones que sientan por primera vez en la misma mesa a representantes del régimen y una pequeña delegación rebelde. Pero las reuniones, organizadas por primera vez sin la implicación de Estados Unidos, terminan sin avances importantes.

- Cuarta ronda en Ginebra

Los representantes de la oposición y del régimen se reunirán el jueves en Ginebra en una nueva ronda de conversaciones bajo los auspicios de la ONU.

Pero las fuerzas gubernamentales intensificaron en los últimos días su campaña de bombardeos contra posiciones rebeldes en las afueras de Damasco, "un mensaje sangriento" destinado a sabotear las negociaciones según la oposición.