3 abril, 2014

El secretario de Estado, John Kerry, ante una prueba muy difícil. | AP
El secretario de Estado, John Kerry, ante una prueba muy difícil. | AP

Jerusalén. EFE. Ocho meses después de su enésimo inicio, el proceso de paz fomentado por el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se halla al borde del abismo, herido de muerte por la decisión israelí de incumplir su compromiso de liberar la última tanda de presos y la respuesta palestina en la arena internacional.

Kerry dio ayer un paso atrás en sus esfuerzos y envió un fuerte mensaje a ambas partes, tras poner el lunes toda la carne en el asador.

“La idea es: ahí están los elementos para llegar a un acuerdo, si cada uno cedéis y lo aceptáis, Estados Unidos está listo para apoyarlo”, explicó una fuente que pidió no ser identificada.

De momento, los dos contendientes no se parecen dispuestos a moverse de sus posiciones, pues un cambio en ambos casos quizá acercaría la paz, pero demandaría también concesiones dolorosas y sacrificios, con importante coste político difíciles de asumir en las actuales condiciones.

Los palestinos insisten en que no hay posibilidad de seguir con el diálogo en tanto el Gobierno israelí no libere la última tanda de presos condenados antes de los Acuerdos de Oslo (1993) , que se comprometió a excarcelar en verano, antes de iniciarse el plan Kerry. De no ser así, los palestinos seguirán con el esfuerzo emprendido hace dos años para lograr reconocimiento internacional.

Para probar que su reto es serio, el ministro palestino de Asuntos Exteriores, Riad al-Malki, confirmó que había entregado las cartas en las que solicita adhesión a 15 tratados y organismos mundiales, entre ellos varias agencias de ONU .