10 noviembre, 2015

Rangún. AFP El partido de la opositora birmana Aung San Suu Kyi reivindicó el lunes una gran victoria en las elecciones legislativas del domingo, confirmada por los primeros resultados oficiales que abren la puerta a un cambio histórico.

En la Cámara Baja del Parlamento, la más importante con 323 escaños, la Liga Nacional por la Democracia (LND) logró 25 de los 28 primeros escaños de diputados atribuidos el lunes por la comisión electoral. Los otros son para el partido en el poder, el USDP.

Estas primeras circunscripciones (de un total de 498 escaños en juego para las elecciones a las dos cámaras del Parlamento) están situadas en la región de Rangún, la capital económica, donde la opositora cuenta con un fuerte apoyo.

Los resultados definitivos, no obstante, serán publicados dentro de varios días.

Una muchedumbre entusiasta vestida con camisetas rojas, en las que se leían los lemas “Tenemos que ganar” o “Votar por el cambio”, se reunió frente a la sede de la LND.

Larga espera. “Esperábamos estos resultados desde hace años”, dijo, con gran entusiasmo, Thuzar, un comerciante de 42 años, tras comprar una camiseta con el retrato de “madre Suu”, como llaman afectuosamente los birmanos a la opositora y premio Nobel de la Paz.

“Creo que el pueblo ya tiene una idea de los resultados, aunque todavía no quiero decir nada”, declaró Aung San Suu Kyi por la mañana en una breve aparición en el balcón de la sede de su partido, en el centro de Rangún.

El partido en el poder, el USDP, creado por varios exgenerales para dirigir la transición, reconoció las primeras derrotas, registradas en el centro del país.

El presidente de la Cámara Baja, Shwe Mann, perdió ante el candidato de la LND en la región de Phyuu (centro). También fueron derrotados en sus circunscripciones el presidente del partido, Htay Oo, y varios pesos pesados del mismo

En un tono mucho más directo, Win Htein, portavoz de la LND, anunció que la formación podría obtener “más del 70% de los escaños en todo el país”.

Si se confirmara este resultado, la LND podría obtener mayoría absoluta en el Parlamento a pesar del 25% de los escaños reservados a los militares, y podría elegir al próximo presidente a comienzos del 2016.

La victoria del partido de Aung San Suu Kyi abriría una nueva era en el país tras décadas de poder militar. A pesar de la autodisolución de la junta en el 2011, los militares siguen en el poder.

A sus 70 años, Aung San Suu Kyi, hija del general Aung San, uno de los héroes de la independencia birmana, pasó 15 años bajo arresto domiciliario y encarna desde hace 30 años la voluntad democrática de su pueblo.

Celebración interminable en Birmania
Celebración interminable en Birmania

Los exgenerales en el poder, que se presentan como reformadores, han prometido respetar el resultado. Sin embargo, antes de las elecciones ha habido tensiones con el arresto de líderes estudiantiles, la imposibilidad de votar de miles de musulmanes o la anulación de los comicios en las regiones donde hay conflictos étnicos armados.

Según la primera evaluación de una misión europea de observadores, autorizados a asistir por primera vez a unas elecciones en Birmania, el voto se llevó a cabo sin dificultades.

“Aunque estas elecciones son un paso hacia adelante, no han sido perfectas”, dijo por su parte el secretario de Estado norteamericano John Kerry.

La participación fue de cerca del 80%, dentro de un cuerpo electoral de unos 30 millones de personas.

Una vez elegido, el parlamento tendrá que nombrar a principios de 2016 al próximo presidente. Aung San Suu Kyi sabe que no podrá ser presidenta porque la constitución birmana prohíbe acceder al cargo a las personas que tienen hijos de nacionalidad extranjera, como es su caso.

Sin embargo ya advirtió que estaría “por encima del presidente” en caso de victoria de la LDN.

“No tengo ninguna duda sobre los resultados. Todo va a cambiar”, dijo Yee Yee, una vendedora de especias y soya de un mercado de Rangún que votó por la LND.

Las últimas elecciones legislativas libres en el país remontan a 1990 y fueron ganadas por la LND. Suu Kyi no participó porque estaba en arresto domiciliario y la junta militar no reconoció el resultado.