David Cameron, dijo en el Parlamento que la lucha contra el Estado Islámico llevará años

 26 septiembre, 2014
 El primer ministro David Cameron abandona el número 10 de Downing Street en Londres (Reino Unido) hoy, viernes. La Cámara de los Comunes debate hoy en una sesión extraordinaria si el Reino Unido se suma a los bombardeos aéreos contra posiciones del Estado Islámico (EI) en Irak.
El primer ministro David Cameron abandona el número 10 de Downing Street en Londres (Reino Unido) hoy, viernes. La Cámara de los Comunes debate hoy en una sesión extraordinaria si el Reino Unido se suma a los bombardeos aéreos contra posiciones del Estado Islámico (EI) en Irak.

El primer ministro británico, David Cameron, acudió este viernes al Parlamento en busca de permiso para bombardear al Estado Islámico en Irak y dejó claro que la campaña contra la organización islamista podría durar años.

"Se trata de una misión que va durar no solo meses sino años, pero creo que tenemos que estar preparados para ese compromiso", dijo Cameron en el Parlamento, al que acudió para pedir permiso para sumarse a los bombardeos estadounidenses contra el Estado Islámico, sólo en Irak, de momento.

La votación del Parlamento tendrá lugar esta misma tarde.

El tema que se debate en la Cámara de los Comunes hoy es cómo mantener a los británicos a salvo de la amenaza que supone el Estado Islámico y, en particular, qué papel deberían jugar las fuerzas armadas en la coalición internacional para desmantelar y destruir lo que el presidente estadounidense Barack Obama llamó correctamente 'la red de la muerte'.

Desde que en 2003 el parlamento británico aprobó la invasión de Irak para derrocar al régimen de Sadam Husein sobre la premisa falsa de que tenía armas de destrucción masiva, la desconfianza de los diputados a las aventuras bélicas en tierras lejanas ha crecido.

"Es inevitable que la sombra de la última implicación militar británica en Irak se cierna sobre esta cámara", admitió el primer ministro.

El jefe del Gobierno afirmó que la “ brutalidad ” de los yihadistas del EI es propia de la Edad Media.

"Esto no es 2003, no podemos usar errores pasados como excusa para la indiferencia", estimó, antes de insistir en que el problema está a las puertas de casa.

"Si no se le hace frente, acabaremos enfrentándonos a un califato en la ribera del Mediterráneo, en la frontera con un miembro de la OTAN", Turquía, "y con una determinación declarada y probada de atacar a nuestro país y nuestra gente".

"Esto no es ninguna fantasía, está ocurriendo frente a nosotros y tenemos que hacerle frente".

"Si permitimos al Estado Islámico crecer y propagarse, la amenaza será mayor".

"El Estado Islámico tiene que ser destruido", sentenció Cameron, que dijo que de momento busca sólo permiso para bombardear en Irak y sin desplegar a tropas de combate terrestres, una formulación que sí le permitiría enviar asesores o fuerzas especiales puntualmente.

Se espera que el gobierno logre la autorización del Parlamento, al contrario que hace un año, cuando buscaba castigar al régimen sirio de Bashar Al Asad por usar armas químicas contra la población civil y los diputados se la negaron.

Estados Unidos está al frente de una coalición internacional que está tratando de debilitar a la organización extremista con bombardeos aéreos.

Bagdad ha pedido a varios gobiernos extranjeros esa ayuda, a diferencia de Siria, de ahí las reticencias de los diputados británicos o de Francia -que ya ha participado en los bombardeos en Irak- a extender la campaña al país vecino.