Santo Padre quiere tenderle una mano al país suramericano en su 'camino de paz'

 6 septiembre
El papa Francisco en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, Colombia, el 6 de setiembre del 2017. El pontífice estará en una visita de cuatro días en el país suramericano.
El papa Francisco en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, Colombia, el 6 de setiembre del 2017. El pontífice estará en una visita de cuatro días en el país suramericano.

Bogotá

El papa Francisco pidió a los colombianos "no dejarse robar la esperanza" a su llegada este miércoles al país suramericano que busca superar el último conflicto armado del continente.

"Que nadie los engañe, no se dejen robar la esperanza", manifestó Francisco a los fieles que se congregaron en la Nunciatura en Bogotá antes de darles la bendición.

Francisco está de vuelta en América Latina para ayudar a Colombia a seguir "adelante en su camino de paz", según expresó a los periodistas que lo acompañaron en el avión.

El jefe del Vaticano apoyó sin vacilaciones el acuerdo que condujo al desarme y transformación en partido político de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) después de medio siglo de enfrentamientos.

El Santo Padre fue recibido por el presidente Juan Manuel Santos y antes de iniciar su primer recorrido en el papamóvil, saludó a militares y policías heridos en combate.

En el aeropuerto, el hijo de la exrehén de las FARC, Clara Rojas, que nació en cautiverio, le entregó la escultura de una paloma, símbolo de paz.

"Después de tantos años, guerra y conflicto, quién mejor que el Santo Padre para estimularnos a dar el primer paso hacia la reconciliación", afirmó Santos a la prensa.

Calurosa bienvenida

Un grupo de niños engalanó la recepción en el aeropuerto colombiano bailando cumbia, un ritmo emblemático del país, ante la sonrisa de Francisco.

Asimismo, miles de personas salieron a las calles de la capital colombiana a recibir a Francisco, el sétimo país con más católicos en el mundo.

"Qué viva la paz", gritaban los fieles entre los que había víctimas del conflicto.

"Yo sé que la historia de nosotros, él la palpa, por eso creo y tengo mucha fe (en) que la llegada del papa nos va a cambiar", dijo Alba Quiñonez, de unos 50 años y quien perdió a su esposo en el conflicto.

El papa argentino emprendió su vigésimo viaje internacional y quinto a Latinoamérica. La visita incluye a Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena, donde se espera se movilicen 4,7 millones de fieles.

Francisco invocó una paz "estable y duradera" para Colombia tras el acuerdo con las FARC y el diálogo que busca un pacto con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), última guerrilla activa en el país.

Previo a su llegada, el gobierno de Santos y el ELN pactaron un alto el fuego por 102 días.

Camino a Colombia, donde permanecerá hasta el domingo, el pontífice, de 80 años, pidió una "oración para que pueda haber diálogo con todos" en Venezuela, y le envió un telegrama al presidente Nicolás Maduro en el que abogó por la "solidaridad, justicia y concordia".

El conflicto interno, que además involucra a narcotraficantes y grupos de ultraderecha, deja unos 7,5 millones de víctimas entre muertos, desaparecidos y desplazados.

Hoy Francisco oficiará en Bogotá la primera de las cuatro misas en Colombia y mantendrá un encuentro privado con cinco obispos venezolanos.

El momento álgido de la visita de Francisco será mañana durante una reunión y una oración de reconciliación entre las víctimas del conflicto y exguerrilleros en Villavicencio.

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