También demanda que hutíes negocien una salida ‘de buena fe’ a crisis política

 16 febrero, 2015

Naciones Unidas. AFP. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas exigió ayer que los milicianos chiitas hutíes se retiren de las instituciones gubernamentales que controlan, liberen al presidente Abd Rabbo Mansur Hadi y negocien “de buena fe” una salida de la crisis política en Yemen.

Esta resolución, presentada por el Reino Unido y Jordania, fue adoptada por unanimidad por los 15 integrantes del Consejo.

El embajador británico, Mark Lyall Grant, se congratuló por el “mensaje fuerte y unitario” del Consejo, mientras que su homóloga jordana, Dina Kawar, dijo que espera que Yemen pueda “evitar caer en el pozo”.

Antes de esta votación, los hutíes habían expresado el domingo que estaban determinados a continuar ocupando el poder, no obstante las presiones que ejercen el Consejo de Seguridad, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y la Liga Árabe.

Este último organismo convocó para el miércoles una reunión de sus dirigentes encargados de seguir la situación en Yemen.

Negociación. En su resolución, el Consejo “exige que los hutíes participen, de manera inmediata y sin condiciones, de buena fe en las negociaciones”, conducidas bajo la égida de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que “ retiren sus fuerzas de las instituciones del Estado” y que “cedan el control de las instituciones gubernamentales y de seguridad” .

Ciudadanos yemeníes protestaron el sábado en Saná contra la ocupación del poder por parte los hutíes. | AFP
Ciudadanos yemeníes protestaron el sábado en Saná contra la ocupación del poder por parte los hutíes. | AFP

Las milicias chiitas deben además “liberar al presidente (Abd Rabbo Mansur) Hadi, a su primer ministro, Jaled Bahah, y a los integrantes del gabinete”, quienes permanecen recluidos en prisión domiciliaria.

El Consejo pidió a todos los protagonistas de la crisis que “aceleren” las negociaciones y fijen una fecha para un referendo constitucional y elecciones.

La resolución contempla por otra parte la posibilidad de sanciones –pudorosamente presentadas como “medidas suplementarias”– contra quienes no respeten su decisión, pero no va tan lejos como lo deseaban los países del CCG, que el sábado reclamaron la aplicación de medidas coercitivas en función del capítulo 7 de la Carta de la ONU .

Etiquetado como: