29 octubre, 2015
Migrantes cruzaban la frontera entre Croacia y Eslovenia. | AFP
Migrantes cruzaban la frontera entre Croacia y Eslovenia. | AFP

Washington. AFP. Estados Unidos y los países europeos fueron tomados por sorpresa por una crisis de migrantes y la respuesta que ofrecen a ella es disfuncional, dijo, este miércoles, el jefe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) , António Guterres.

“Cuando sociedades y Gobiernos son tomados de sorpresa, normalmente la respuesta es disfuncional. Es lo que ha ocurrido en Estados Unidos y es lo que está ocurriendo actualmente en Europa”, resaltó Guterres durante una conferencia en Washington.

Por esa razón, dijo, “es importante aprender de estas experiencias para que cuando la próxima crisis ocurra, las personas estén preparadas y la respuesta puede ser mejor organizada y más funcional”.

En la opinión del alto funcionario de Naciones Unidas, “ha quedado claro que de los dos lados del Atlántico, los países fueron sorprendidos por una situación que pudo preverse”. Para Guterres, es válido preguntarse “¿por qué?” eso ocurrió.

“Pero es todavía peor cuando esto lleva a una respuesta emocional, en la que los miedos y diferentes sentimientos conducen a un tratamiento irracional”, dijo Guterres al hablar en el Wilson Center, núcleo de reflexiones en Washington.

A mediados del 2013, Estados Unidos se encontró ante una oleada prácticamente sin precedentes de extranjeros –sobre todo centroamericanos– que buscaban ingresar al país.

Washington reaccionó estableciendo en su frontera sur centros de acogida que esas personas y diversas entidades humanitarias equipararon a la detención, y posteriormente decidió enviar a la mayoría de ellas de retorno a sus países de origen.

Sin embargo, para Guterres, muchas de esas personas no eran migrantes económicos, sino mujeres y niños huyendo de un escenario de violencia en países de América Central que tornó imposible hallar refugio localmente.

Guterres señaló que en el 2010 había en todo el mundo “11.000 personas forzadas diariamente a desplazarse por causa de conflictos, pero el año pasado ese número aumentó a 42.500, una multiplicación por cuatro en apenas cinco años”.

Por esa razón, indicó, “es importante aprender de estas experiencias para que cuando la próxima crisis ocurra las personas están preparadas y la respuesta puede ser mejor organizada y más funcional”.