1 julio, 2015
Una haitiana y sus niños son llevados hacia la frontera con Haití, después de que no satisficieron los requisitos para vivir en Dominicana. | AFP
Una haitiana y sus niños son llevados hacia la frontera con Haití, después de que no satisficieron los requisitos para vivir en Dominicana. | AFP

Washington y Puerto Príncipe. AFP. La Organización de Estados Americanos (OEA) enviará una misión a República Dominicana para atender el “preocupante” panorama migratorio en ese país, anunció este martes su secretario general, Luis Almagro, quien llamó al cese de las expulsiones hacia Haití.

“El panorama migratorio es preocupante dado que registra un ingreso masivo de personas de Haití provenientes de la República Dominicana y la situación se ha ido deteriorando con el correr de los días”, manifestó Almagro durante una audiencia del Consejo Permanente del organismo hemisférico.

Para Almagro, “es imperioso cesar los movimientos migratorios voluntarios o no” en la frontera con Haití, y “acciones que impliquen la declaración de apátrida de miles de personas”.

Pero el canciller dominicano, Andrés Navarro, defendió el programa de regularización y negó que su país esté deportando personas a Haití.

Sin embargo, el plan dejó por fuera a 180.152 inmigrantes, indicó Luis Henry Molina, viceministro de la Presidencia.

Desde que terminó el programa el 17 de junio, “no se han producido deportaciones ni masivas ni individuales” a Haití, sostuvo el canciller Navarro.

Afirmó que unos 17.000 inmigrantes indocumentados que no se acogieron al plan de regularización están en proceso de “retorno voluntario” a su país de origen.

Navarro también refutó denuncias de que el programa había despojado a personas de su ciudadanía y afirmó que “el número de casos de apátridas es cero”.

En Puerto Príncipe, el ministro de Relaciones Exteriores, Lener Reneaud, alertó de que llegada incontrolada a Haití de miles de personas desde el país vecino representa una amenaza para la seguridad regional.

“Esta situación representa un riesgo de catástrofe humanitaria, un factor de desestabilización para el país, una amenaza grave a la seguridad interna y la seguridad regional”, declaró Lener Reneaud ante los representantes de Naciones Unidas los embajadores en Puerto Príncipe.

Reneaud, preocupado por una situación que supera a las fuerzas del orden de su país, explicó a la prensa que el Gobierno de Haití quería obtener un protocolo de acuerdo con su vecino dominicano para organizar las repatriaciones.

Minado por una pobreza extrema y un paro endémico, Haití afronta una inseguridad creciente, principalmente en los grandes suburbios de la capital

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Después de 11 años de existencia, la misión de Naciones Unidas para la estabilización de Haití procede a la retirada progresiva de sus cascos azules y mantendrá en suelo haitiano 2.000 oficiales de policía para asistir a los agentes locales.

Las relaciones entre los dos países que se dividen la isla de La Española se deterioraron después de un cambio de la política migratoria de República Dominicana.

En octubre del 2013, un fallo de la más alta jurisdicción decidió que “los niños nacidos en el país con padres extranjeros en tránsito no tienen la nacionalidad dominicana”, una decisión retroactiva a 1929 que convirtió, de facto, en apátridas a más de 250.000 personas, principalmente, hijos de padres haitianos .

Ante la presión internacional, el gobierno de República Dominicana lanzó el plan nacional de regularización de extranjeros, pero la mayoría de personas afectadas por el plan no pudo finalizar el procedimiento antes del 17 de junio. Estos miles de personas están hoy amenazados de expulsión hacia Haití.