Ella asevera haber sido ultrajada durante un viaje de negocios, en marzo, a ese país

 20 julio, 2013

Berlín. EFE El Gobierno noruego prometió ayer respaldar judicialmente a la joven noruega que fue condenada en Dubái a un año y cuatro meses de prisión por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, después de haber denunciado que fue violada.

“La sentencia en Dubái a una noruega que denunció una violación es contraria a nuestro sentido de la justicia. Le daremos apoyo en el proceso de apelación”, manifestó el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Espen Barth Eide, por medio de su cuenta de Twitter.

Dalelv habló ayer con la prensa, en Dubái, luego de la sentencia penal. | AP
Dalelv habló ayer con la prensa, en Dubái, luego de la sentencia penal. | AP
La prensa noruega ha seguido el caso con estupor

El caso muestra “la posición legal de la mujer en muchos países”, añadió, para expresar el compromiso del Gobierno de Oslo con los derechos de la mujer, especialmente en esta situación.

La prensa noruega se hizo eco con estupor de lo ocurrido a su ciudadana, identificada como Marte Deborah Dalelv , de 24 años, quien fue condenada por tomar alcohol y mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio, informó ayer el diario noruego Dagbladet .

La joven presentó una denuncia por violación el pasado marzo, cuando se encontraba de viaje de negocios por ese país del golfo Pérsico y tras asistir a una fiesta.

De regreso al hotel, bajo los efectos del alcohol, un compañero se la llevó a su habitación, en lugar de a la de ella, donde se produjo presuntamente la violación.

La joven decidió presentar la denuncia, no obstante que le advirtieron de que su caso no iba a prosperar en Dubái.

Lejos de lograr la atención que pretendía por parte de la Policía, la mujer pasó varios días en una celda, hasta que finalmente entró en contacto telefónico con sus familiares y el consulado noruego.

Gracias a las gestiones del consulado, logró la puesta en libertad, en espera de juicio, periodo que ha pasado en una institución eclesiástica, según medios noruegos, sin salir del país pues las autoridades de Dubái le quitaron el pasaporte.

Finalmente, esta semana se dictó sentencia contra ella, por la que se la declaraba culpable y era condenada a 16 meses de cárcel por tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, beber alcohol y atentar contra la decencia.

En declaraciones al citado diario, la mujer asegura haber sido víctima de un “juego sucio”, del que, al parecer, ni siquiera las autoridades de Dubái saben cómo resolver porque temen ahora las críticas internacionales.

El de Dalelv no es un caso aislado. En el 2008, la australiana Alicia Gali pasó ocho meses en una cárcel de Fuyaira, Emiratos Árabes, acusada de haber mantenido relaciones fuera del matrimonio. Gali trabajaba en un salón de belleza en el hotel Le Méridien, en ese país.

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