La decisión se produjo un día después de que un boletín epidemiológico del Ministerio señalara que entre el 2015 y el 2016 se registró en el país un aumento de 30,12% en la mortalidad infantil y de 65% en la materna.

 12 mayo
Una mujer con el cartel
Una mujer con el cartel "Maduro asesino" participó este viernes en la protesta de los venezolanos ancianos contra el presidente Nicolás Maduro en Caracas.

Caracas

La ministra de Salud de Venezuela, Antonieta Caporales, fue separada del cargo este jueves tras la divulgación de cifras oficiales que reconocieron un fuerte aumento de la mortalidad infantil y materna y un repunte de enfermedades como la malaria.

El presidente Nicolás Maduro designó a Luis López Chejade como nuevo ministro, según decreto publicado en Gaceta Oficial. Caporale había sido designada en enero de este año.

La decisión se produjo un día después de que un boletín epidemiológico del Ministerio señalara que entre el 2015 y el 2016 se registró en el país un aumento de 30,12% en la mortalidad infantil y de 65% en la materna, confirmando la grave situación de la salud venezolana.

Según el boletín ministerial, el primero publicado desde mediados del 2015, 11.466 muertes de niños de 0 a 1 un año se reportaron en el 2016, así como 756 fallecimientos maternos.

Indicó además un incremento de 76,4% en los casos de malaria (240.613), enfermedad que estuvo erradicada en el país y que, según asociaciones médicas, tuvo un rebrote en los últimos tres años.

"Nuevamente otro ministro de Salud. ¡Qué desastre este gobierno! Ni que pongan a Mandrake el Mago van a solucionar el problema", expresó en Twitter Francisco Valencia, director de la organización Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y a la Vida.

"Cambiar de ministro de Salud ya es como cambiarse las medias", agregó Valencia en referencia a la corta gestión de Caporale.

López Chejada, farmacéutico de 43 años, se desempeñó en el pasado como viceministro de Hospitales. Ocupó igualmente el cargo de secretario de salud de la gobernación del céntrico estado Aragua durante la administración del actual vicepresidente Tareck El Aissami.

La salud venezolana enfrenta una aguda crisis por el colapso económico, profundizado a partir del 2014 con la caída de los precios del petróleo, generador de 96% de las divisas en este país dependiente de las importaciones.

Debido a ello, el Gobierno ha aplicado un drástico recorte en sus compras externas, acentuándose la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos.

Según la Federación Médica Venezolana, los hospitales están funcionando con apenas 3% de los medicamentos e insumos requeridos.

La Federación Farmacéutica, en tanto, sostiene que la escasez de medicamentos llegaba a 85% en enero pasado.

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