13 septiembre, 2015
Manifestantes portan retratos de víctimas del Golpe de Estado de 1973, en la tradicional romería en memoria de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinoche hacia el Cementerio General de Santiago.
Manifestantes portan retratos de víctimas del Golpe de Estado de 1973, en la tradicional romería en memoria de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinoche hacia el Cementerio General de Santiago.

Santiago

Una multitudinaria marcha en honor a las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) recorrió este domingo las calles de Santiago pidiendo el cierre de una cárcel especial que alberga a exmilitares condenados culminó con enfrentamientos violentos con la Policía.

En un inédito recorrido -que por primera vez pasó por La Moneda, sede de gobierno que en 1973 fue bombardeada con el fin de derrocar al gobierno del socialista Salvador Allende- la marcha finalizó en el cementerio que alberga un memorial de los detenidos desaparecidos y los ejecutados por el régimen dictatorial.

"La herida sigue abierta porque la verdad no está contada y no se hizo justicia" a 42 años del golpe, dijo a la AFP Tania Núñez, de 53 años, que hizo el recorrido portando una foto de uno de los más de 3.200 asesinados por la dictadura.

Con la voz de Allende saliendo de altoparlantes, miles de personas cruzaron La Moneda para emprender un camino de varios kilómetros en los que la emoción y hasta algunas lágrimas se mezclaron al son del tambor y el baile elegidos por los jóvenes para hacer sus demandas.

A lo largo del recorrido el descontento contra la cárcel Punta Peuco, ubicada a unos 50 km de Santiago y que alberga a un centenar de exmiembros de las Fuerzas Armadas condenados por torturas, secuestros y muertes, se hizo sentir a través de cantos, carteles y comentarios entre los participantes.

El gobierno de la socialista Michelle Bachelet -que atraviesa su nivel más bajo de aprobación con 22%- reiteró este sábado que el gobierno está evaluando un posible cierre de ese establecimiento, aunque negó que existan privilegios en ese centro de reclusión.

El viernes Bachelet señaló que a 42 años del golpe que "desgarró" al país aún hay una deuda pendiente y que hace falta "verdad por conocer y justicia por aplicar".

Mientras frente al inmenso memorial con miles de nombres de quienes perdieron la vida por la represión militar los familiares de las víctimas portaban claveles en un momento de reflexión, a escasos metros de allí se registraban violentos incidentes que terminaron con la policía lanzando agua y gases a los manifestantes.

La dictadura de Pinochet sumó a las victimas fatales unos 38.000 torturados.