Patricia Diane Clark admitió los delitos de fraude electrónico, conspiración para fraude electrónico y conspiración para lavado de dinero

 24 octubre, 2014
Kirsten Luna, de Holland, Michigan, usa su teléfono celular inteligente enfrente del edificio de la Corte Suprema de Estados UInidos, en Washington, horas después del fallo sobre la revisión de esos aparatos. | AFP
Kirsten Luna, de Holland, Michigan, usa su teléfono celular inteligente enfrente del edificio de la Corte Suprema de Estados UInidos, en Washington, horas después del fallo sobre la revisión de esos aparatos. | AFP

Una mujer de Estados Unidos se declaró este viernes culpable de un delito de fraude por estafar $640.000 a cientos de estadounidenses a los que llamaba por teléfono desde Costa Rica para decirles que ganaron un premio en un sorteo, pero que para cobrarlo primero debían pagar una cuota.

Patricia Diane Clark, de 56 años y originaria de Sacramento (California), admitió los delitos de fraude electrónico, conspiración para fraude electrónico y conspiración para lavado de dinero ante el juez David S. Cayer del Distrito Noreste de Carolina del Norte, informó el Departamento de Justicia en un comunicado.

Según declaró la acusada, desde 2007 hasta febrero de 2013, ella y sus cómplices llamaron por teléfono a personas residentes en Estados Unidos para decirles que ganaron un importante premio en efectivo gracias a un sorteo.

Las llamadas las realizaban desde centros de atención telefónica de Costa Rica, desde donde les solicitaban una cuota como seguro reembolsable.

Parte de esta "cuota" se la quedó la acusada, que se dedicaba a recoger en Estados Unidos el dinero de las víctimas para enviarlo luego a sus compinches en Costa Rica.

De acuerdo con su declaración, una vez que los afectados mandaban el dinero, sus cómplices volvían a contactar a las víctimas para informarles de que el premio se había incrementado por un error administrativo o porque otro ganador fue descalificado.

Sin embargo, si querían cobrar el premio, debían de enviar más dinero para satisfacer "unas nuevas tarifas de impuestos".

El fraude se repetía una y otra vez hasta que las víctimas se quedaban sin dinero o descubrían que les estaban engañando.

Este tipo de fraudes se han repetido en otras ocasiones, según alertó el Departamento de Justicia, quien informó que, a principios de esta semana, un ciudadano de Costa Rica y un residente del estado de Ohio fueron acusados de delitos similares.

Un costarrincese de apellido Fallas, de 41 años, fue acusado de estafar a través de un sistema de venta telefónica $10 millones a centenares de ciudadanos estadounidenses de avanzada edad, de acuerdo con el escrito de acusación.

Por su parte, Paul Ronald Toth Jr., de 38 años, residente de Bloomingdale (Ohio) , fue acusado de defraudar 300.000 dólares entre noviembre de 2009 y noviembre de 2010, a través de otro sistema de venta telefónica.