Un grupo escindido de al-Qaida, el Estado Islámico de Irak y el Levante, se adjudicó la responsabilidad por el ataque

 25 abril, 2014

Bagdad

Esta foto, hecha de un video, muestra a un herido que pide ayuda después de una serie de bombas que explotaron este viernes en un mitin en favor de un grupo chiíta en Bagdad, Irak.
Esta foto, hecha de un video, muestra a un herido que pide ayuda después de una serie de bombas que explotaron este viernes en un mitin en favor de un grupo chiíta en Bagdad, Irak.

Atacantes suicidas mataron a 31 personas este viernes en un estadio deportivo de Irak donde se llevaba a cabo un mitin de campaña para miles de partidarios de un grupo de milicianos chiíes antes de las elecciones parlamentarias, informaron las autoridades, ataque que podría desatar más violencia sectaria.

Un grupo escindido de al-Qaida, el Estado Islámico de Irak y el Levante, se adjudicó la responsabilidad por el ataque en el Estadio Industrial en el este de Bagdad, adonde habían acudido unos 10.000 partidarios del grupo Asaib Ahl al-Haq, respaldado por Irán.

En un cibersitio de extremistas en Internet, el EIIL dijo que los ataques fueron para vengar la muerte de suníes y la expulsión de sus viviendas a manos de milicias chiíes.

La autenticidad de esa afirmación no pudo ser verificada en forma independiente.

El ataque fue un duro recordatorio de la violencia sectaria que ha azotado Irak más de dos años después de que las tropas estadounidenses se retiraron luego de una presencia de ocho años en el país, la cual con frecuencia servía como amortiguador entre la mayoría chií y la minoría suní.

El mitin fue organizado con el fin de presentar a los candidatos del grupo para las elecciones del miércoles. Más de 9.000 candidatos participan y se disputarán 328 escaños en el Parlamento. Partes de la provincia de Anbar, dominada por los suníes, no participarán en los comicios debido a los enfrentamientos allí entre las fuerzas de seguridad y milicianos inspirados por al-Qaida.

Un alto funcionario de inteligencia y autoridades de seguridad dijeron que un alto político suní en la ciudad sureña de Basora, Abdul-Karim al-Dussary, fue muerto a balazos el viernes en lo que pareció ser un ataque en venganza por los atentados en Bagdad. Los funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque carecen de autorización para hacer declaraciones a la prensa.

La resurgencia de la violencia sectaria es en parte un reflejo del conflicto de tres años en la vecina Siria, donde fuerzas leales al presidente Bashar Assad están combatiendo a rebeldes suníes en su mayoría, cuyas filas están dominadas por islamistas o extremistas de grupos inspirados por al-Qaida o vinculados con ésta. Assad sigue la fe alauita, una rama del chiísmo. Asaib Ahl al-Haq, al igual que el Jezbolá chií de Líbano, ha enviado combatientes a Siria para que peleen del lado de Assad en la guerra civil.

Los atentados en el estadio, el cual estaba bajo una estrecha vigilancia, se produjeron con unos 10 minutos de diferencia, de acuerdo con dos reporteros de The Associated Press que se encontraban en el mitin.

Luego de la primera explosión se generó un intenso tiroteo, el cual continuó. Suele ser usual que las fuerzas de seguridad iraquíes disparen al aire luego de atentados importantes.

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