23 mayo, 2016

Islamabad. EFE. El mulá Ajtar Mansur, cuya muerte en Pakistán confirmaron autoridades afganas y sus correligionarios , lideró a los talibanes menos de un año, periodo en el que logró expandir el poder insurgente en Afganistán, pero fue incapaz de superar las divisiones internas tras la muerte del mulá Omar.

Mansur fue elegido líder de los insurgentes en julio del 2015, tras el anuncio del Gobierno afgano de la muerte del mulá Omar por enfermedad, dos años antes, en Karachi, Pakistán.

Mansur escondió durante ese tiempo el fallecimiento del mulá Omar a los talibanes, a quienes transmitió mensajes supuestamente del líder tuerto, cuando en realidad él mismo dirigía a los insurgentes.

Su designación al frente del principal grupo insurgente afgano fue muy discutida dentro de las filas talibanas, en las cuales se han producido escisiones e incluso un enfrentamiento militar abierto entre los leales a Mansur y los liderados por el mulá Rasul.

Pese a esa pugna interna, los talibanes han ido ganando terreno desde el final de la misión de combate de la Alianza Atlantica en Afganistán, a finales del 2014, perpetrando ataques con enormes bajas; incluso llegaron a tomar la ciudad norteña de Kunduz por unos días, el año pasado, en la mayor victoria de los talibanes desde el 2001.

El mulá Mansur se mostró en un principio partidario del diálogo de paz con el Gobierno afgano, pero después rechazó repetidamente la oferta de Afganistán, Estados Unidos, China y Pakistán de sentarse a la mesa de negociación y buscar una salida política al conflicto.

Nacido hace 48 años en un pueblo en la provincia de Kandahar, recibió una educación religiosa en la mezquita local y abandonó los estudios cuando era un adolescente, para unirse a la lucha contra los soviéticos en 1978, según una biografía difundida por los talibanes.

Tras el fin del conflicto afgano-soviético, se unió a los talibanes en la guerra civil entre diferentes grupos muyahidines que luchaban por hacerse por el control del país y durante un año fue prisionero de una facción rival.

Mansur fue nombrado ministro de Aviación cuando los talibanes tomaron Kabul y formaron Gobierno en 1996, cargo que ocupó hasta la invasión estadounidense que acabó con el régimen insurgente en 2001 por dar cobijo a Osama Bin Laden.

Con el mulá Omar en paradero desconocido, Mansur fue nombrado “mano derecha” del líder talibán en el 2010.

El mulá Omar esquivó a las fuerzas estadounidenses durante 12 años, pero Mansur ocupó el puesto de líder talibán apenas durante 10 meses.

Los servicios de inteligencia afganos confirmaron, el domingo, la muerte de Mansur en un ataque en Pakistán.

Según el Directorio de Seguridad Nacional, Mansur fue abatido cuando viajaba el sábado en un vehículo con sus compañeros en la zona de Dalbandin, en la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán.