21 septiembre
Socorristas hurgaban este jueves 21 de setiembre del 2017 entre los escombros de un edificio en el barrio Condesa, en la Ciudad de México.
Socorristas hurgaban este jueves 21 de setiembre del 2017 entre los escombros de un edificio en el barrio Condesa, en la Ciudad de México.

Ciudad de México

Contra el reloj y con lentos progresos, las tareas de rescate continuaban este jueves en Ciudad de México tras el poderoso terremoto de magnitud 7,1 del martes, cuando suman al menos 233 muertos y la esperanza de encontrar sobrevivientes bajo los escombros empieza a mermar.

El saldo de fallecidos se mantenía en 102 en Ciudad de México, 69 en el estado de Morelos, 43 en Puebla, 13 en estado de México, 5 en Guerrero y uno en Oaxaca, según datos del sistema de Protección Civil del gobierno.

La atención la acaparaba el colegio privado Enrique Rebsamen, en el sur de la ciudad y donde fallecieron 21 niños, aunque el deterioro del edificio siniestrado, que mostraba un notorio hundimiento, forzó a suspender por unas horas el rescate y a retomarlo con suma cautela y menos personal.

En la escuela, donde se logró rescatar el cadáver de una mujer de 58 años que laboraba en el plantel, autoridades dijeron que ningún padre de familia se ha acercado en "aproximadamente 12 horas", por lo que los invocaron a acudir para dar información que ayude a ubicar a sus hijos.

"Las Fuerzas Armadas han tomado la decisión (...) de continuar en la búsqueda hasta que, esperemos, sea una búsqueda con éxito y esto a pesar de no poder encontrar a algún familiar", dijo el ministro de Educación, Aurelio Nuño, a la cadena local Televisa.

Nuño, quien se encuentra desde hace 24 horas en la escuela, destacó que pese al confuso flujo de información desde el momento del derrumbe, hay evidencia y testimonios consistentes de los rescatistas de que al menos una niña permanece con vida bajo los escombros.

"Sabemos que hay una niña con vida al interior (de la escuela destruida), lo que no sabemos es cómo llegar a ella", expresó horas antes a la cadena Televisa el almirante José Luis Vergara, quien coordina el rescate.

Hasta ahora, 11 niños y al menos una maestra han sido sacados con vida de la escuela que se desplomó.

Mientras tanto, en zonas alejadas del centro de la capital como el barrio San Gregorio, en Xochimilco, en el extremo sur, la ayuda material y sobre todo personas que la puedan distribuir llegaban lentamente.

"Necesito brigadistas, ayer (miércoles) llegó todo y ahorita no hay nadie. Vienen, hacen turismo de desgracia y se van", manifestó un socorrista de 45 años que se identificó solo como Morales.

San Gregorio fue golpeado casi en su totalidad con casas derrumbadas y algunas por desplomarse.

En el norte de la ciudad, en un edificio de departamentos de complicado acceso, se rescató con vida a un hombre que estuvo atrapado 26 horas y a una mujer de más de 90 años, según reportes de autoridades locales.

Contrarreloj. Los trabajos se aceleraban a casi dos días de la tragedia. Los expertos dan 72 horas en promedio para que sobreviva una persona en los escombros, aunque en México, en el devastador sismo de 1985, la resistencia humana rompió expectativas.

Rescatistas trasladaban el cuerpo de una persona que hallaron entre las ruinas de un edificio que se desplomó en Ciudad Jardín, un barrio de la capital mexicana.
Rescatistas trasladaban el cuerpo de una persona que hallaron entre las ruinas de un edificio que se desplomó en Ciudad Jardín, un barrio de la capital mexicana.

Entre las víctimas se cuentan extranjeros. Taiwán confirmó la muerte de uno de sus ciudadanos y tres están desaparecidos, mientras que una mujer fue rescatada con vida.

Además, habría muerto una panameña y un español, según las autoridades de esos dos países.

"La prioridad sigue siendo salvar vidas y dar atención médica", dijo en un mensaje televisivo el presidente Enrique Peña Nieto.

El 19 de setiembre de 1985, Ciudad de México atravesaba el momento más trágico de su historia luego de que un devastador terremoto de 8,1 grados redujo a escombros amplios sectores, dejando más de 10.000 muertos.

Ante un gobierno ausente, los mexicanos se organizaron para levantar a la megaurbe de sus ruinas, cambiando la historia social y política de la ciudad.

Generando escenas que rememoran 1985, miles han salido a las calles a sacar escombros con las manos, ofrecer alimentos y agua a socorristas y damnificados. Pero esta vez, codo a codo con las autoridades y con el apoyo de la tecnología del siglo XXI.

Numerosos países han dado muestras de solidaridad con México. Peña Nieto conversó el miércoles con los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y de Venezuela, Nicolás Maduro, quienes transmitieron un mensaje de condolencias y de solidaridad, según un comunicado oficial.

Equipos de rescatistas de El Salvador y Panamá ya están en México y otros de Ecuador, Honduras, Colombia, Israel y España iban en camino.

México se ubica entre cinco placas tectónicas cuyos movimientos lo convierten entre los países con mayor actividad sísmica en el mundo.

El 7 de setiembre, un terremoto de 8,1, el más fuerte en un siglo en México, causó 96 muertos y más de 200 heridos en el sur del país, especialmente en los estados de Oaxaca y de Chiapas.