Peña Nieto resaltó la importancia del TLCAN, aunque consideró que puede mejorarse, sobre todo en temas de medio ambiente y laborales

 19 noviembre, 2016
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key (der.) llegan al foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key (der.) llegan al foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.

Lima

México, la segunda mayor economía latinoamericana, prefirió ofrecer la otra mejilla y buscar el diálogo con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha vapuleado a su vecino y hasta amenazado con cortar acuerdos comerciales bilaterales.

Peña Nieto resaltó la importancia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA en inglés), aunque consideró que puede mejorarse, sobre todo en temas de medio ambiente y laborales; estos últimos de gran preocupación del nuevo gobernante estadounidense.

Consciente de que Estados Unidos es su mayor socio histórico, Peña Nieto se mostró cauto ante las intenciones proteccionistas de Trump, quien además ha tenido una actitud hostil frente a los inmigrantes mexicanos -34 millones- que residen en el país que empezará a liderar desde el 20 de enero.

"Frente a los posicionamientos que ha habido del presidente electo Trump, lo cierto es que estamos en la etapa de privilegiar el diálogo como una ruta para construir una nueva agenda de la relación bilateral", dijo el sábado el gobernante durante la cumbre del foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), que se desarrolla en Lima.

"Para México su relación central es con Estados Unidos, dado el nivel de comercio e integración que ya tenemos", agregó y pidió "darle un justo valor a la relación estratégica entre México y Estados Unidos", cuyo intercambio comercial ascendió en 2015 a 532 mil millones de dólares.

Tal vez alentado por la posición a favor del libre comercio impulsada por China -un miembro clave de este foro de 21 economías- el mexicano también aprovechó para deslizar una crítica a su poderoso vecino.

"México ve en la apertura comercial un vehículo muy promisorio y de enorme potencial (...) No nos dejemos confundir por estos sentimientos proteccionistas que empiezan a crecer en distintas partes del mundo. Creo que la globalización ha reportado más beneficios que perjuicios", agregó.

TLCAN es clave. Trump no sólo ha prometido construir muros en la frontera de 3.000 kilómetros entre Estados Unidos por México y hacer pagar la inversión a los mexicanos, sino que también ha criticado el tratado comercial, que también integra a Canadá.

Para Trump, el libre comercio ha perjudicado a la economía estadounidense, llevándose puestos de trabajo hacia naciones con mano de obra más barata.

"La posición de México frente a TLCAN es que, más que hablar de una renegociación, debemos hablar de una modernización. Creo que si bien es un acuerdo de más de 20 años, a partir de entonces se sucedieron otros acuerdos que México y los Estados Unidos firmaron con otras regiones y creo que hemos aprendido que el tratado puede ser modernizado", explicó el mandatario mexicano.

México, con 122 millones de habitantes es, además, firmante de la Alianza del Pacífico, que también integran Perú, Chile y Colombia y, según el presidente, "está actualizando y modernizando su acuerdo de libre comercio con Europa".

Sobre el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) consideró que pasa por un "momento de gran incertidumbre a partir de la decisión estadounidense sobre su eventual participación o no".

"México seguirá siendo un ferviente creyente de la apertura", agregó el gobernante.

El TPP fue firmado por 12 países encabezados por Estados Unidos. Trump lo considera desventajoso para los intereses estadounidenses y se teme que lo derribe.