30 abril, 2016

Buenos Aires. AFP. Miles de personas se movilizaron este viernes al llamado de las cinco centrales obreras de Argentina, separadas durante los 12 años de gobiernos kirchneristas, pero reunidas tras cuatro meses del gobierno de Mauricio Macri, en rechazo al ajuste y los despidos en un escenario de alta inflación.

“Estuvimos desencontrados pero, dada la situación que vivimos, estamos juntos”, dijo Antonio Caló, secretario general de una de las alas de la Confederación General del Trabajo (CGT), al resaltar la unidad sindical tras “cuatro meses en que se descuidaron los puestos de trabajo, se apuntaron ajustes y aumentó la pobreza”.

El centro de Buenos Aires quedó virtualmente bloqueado por una movilización que convocó a cuatro de los cinco líderes sindicales que, hasta fines del 2015, no podían verse las caras por su apego o rechazo al kirchnerismo.

“Es una convocatoria histórica porque estamos todos juntos para defender a los trabajadores”, dijo Hugo Moyano, líder histórico de la CGT, hasta hace unas semanas considerado sindicalista “amigo” de Macri.

Moyano aseguró que el acto “no es en contra de nadie”, pero advirtió de que “al que se ponga en contra de los trabajadores lo vamos a enfrentar” y se dijo “preparado para pelear hasta las últimas consecuencias”.

“Vamos a agudizar la lucha y, si no escuchan, habrá paro nacional”, manifestó Pablo Micheli, líder de un sector de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

Solo Luis Barrionuevo, del ala minoritaria de la CGT, dio la nota discordante al desistir a último momento de ir al acto, molesto por la fuerte adhesión del kirchnerismo y la presencia de sus dirigentes.

Varias personas en la protesta de ayer en Buenos Aires. | EFE
Varias personas en la protesta de ayer en Buenos Aires. | EFE

La movilización que sirvió para conmemorar por adelantado el 1.° de mayo cerró una semana en la que Macri sufrió su primera derrota parlamentaria.

Las consignas se centraron en poner un freno a los despidos a través de la ley de emergencia ocupacional y protestar contra el “tarifazo” de 300% promedio de los servicios básicos .