Nuevo mandatario deberá enderezar la economía y liderar la reconciliación

 11 agosto, 2013

Bamako. AFP Mali celebra hoy la segunda vuelta de la elección presidencial, en la que están en liza Ibrahim Boubacar Keita y Soumaila Cissé, con la que se espera que el país pueda dar vuelta de página a 18 meses de crisis comenzada con un golpe de Estado en el 2012, la conquista del norte por grupos armados islamistas y la intervención del Ejército francés en su excolonia.

Malienses salieron a apoyar al candidato Soumaila Cissé, el viernes, que quedó en segundo lugar en la primera vuelta, celebrada en julio. | AFP
Malienses salieron a apoyar al candidato Soumaila Cissé, el viernes, que quedó en segundo lugar en la primera vuelta, celebrada en julio. | AFP

La segunda vuelta de hoy busca restablecer el orden constitucional interrumpido por el golpe de Estado militar del 22 de marzo del 2012.

Los comicios oponen a dos veteranos de la vida política maliense. El ex primer ministro Ibrahim Boucabar Keita, de 68 años, y el exministro de Finanzas y exresponsable de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA) Soumaila Cissé, de 63 años, quienes llegaron en cabeza en la primera vuelta, celebrada el 28 de julio, con el 39,79% y 19,70% de los votos, respectivamente.

Ambos candidatos se mostraron “confiados” en su victoria, pero alertaron sobre posibles fraudes e irregularidades que podrían poner en duda los resultados.

Ibrahim Boubacar Keita, más conocido como IBK, parte como favorito en los comicios, a los que se presenta como un “hombre fuerte de Estado”, el único capaz de enderezar a Malí .

Sin embargo, Soumaila Cissé, Soumi , cuenta en gran parte con una movilización de sus partidarios mucho más fuerte que en la primera vuelta, quienes destacan su competencia como gestor.

Guerra y desplazados. En enero de 2012 los rebeldes tuaregs del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) lanzaron una ofensiva en el norte del país, a la que le siguió un golpe de Estado en marzo del 2012, que derrocó al presidente Amadou Toumani Touré. La toma bajo control del norte del país por grupos criminales y yihadistas finalizó en el 2013 tras una intervención militar internacional iniciada por Francia, aún en curso.

El conflicto provocó un éxodo masivo de la población –alrededor de 500.000 refugiados y desplazados internos– del país, que se encuentra sumido en una recesión y donde se acentuó la pobreza.

El nuevo presidente deberá enderezar la economía y entablar un proceso de reconciliación, en particular, con la minoría tuareg.

La guerra reavivó el odio entre las distintas comunidades: tuaregs y árabes por un lado –asimilados a los rebeldes y a los yihadistas– y la mayoría negra por el otro.

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